Mientras los grandes indicadores económicos hablan de crecimiento, empleo y fortaleza macroeconómica, la realidad cotidiana de muchas familias canarias sigue contando otra historia muy distinta. El último dato oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) refleja que Canarias firmó en marzo de 2026 menos hipotecas que hace un año y, además, mucho más caras.
En total se formalizaron 1.408 hipotecas sobre viviendas, lo que supone una caída del 8,5% respecto al mismo mes de 2025. Sin embargo, el importe medio de los préstamos hipotecarios aumentó un 17,5%, confirmando el fuerte encarecimiento del acceso a la vivienda en el Archipiélago.
La situación refleja el choque entre la denominada macroeconomía —las cifras globales que exhiben crecimiento y consumo— y la microeconomía que viven miles de ciudadanos: salarios que no crecen al mismo ritmo que los precios, viviendas cada vez más inaccesibles y jóvenes obligados a endeudarse más para poder comprar.
Los datos publicados este miércoles corresponden todavía al mes de marzo, ya que el INE aún no ha difundido las cifras oficiales de abril de 2026. Entretanto, el mercado inmobiliario canario sigue tensionado y convertido en uno de los principales problemas sociales y económicos de las Islas.