Esta nueva obra supone una transformación profunda en la forma de moverse por un punto estratégico de la isla
La movilidad en Tenerife empieza a vivir uno de sus cambios más importantes de las últimas décadas. La entrada en funcionamiento de la Pasarela Peatonal del Padre Anchieta no solo modifica la imagen de uno de los accesos más transitados del área metropolitana, sino que supone una transformación profunda en la forma de moverse por un punto estratégico de la isla por el que cada día pasan más de 50.000 vehículos y alrededor de 20.000 peatones.
El dato resume la magnitud de la actuación: el Cabildo de Tenerife estima que la nueva infraestructura permitirá reducir hasta un 20% los tiempos de espera en la glorieta del Padre Anchieta y en los accesos de la TF-5. Un porcentaje que puede parecer técnico, pero que traducido al día a día significa trayectos más fluidos, menos estrés para miles de conductores y una movilidad más segura y eficiente para estudiantes, trabajadores y vecinos.
La eliminación de los pasos de peatones en la tercera jornada tras la apertura de la pasarela en superficie permitió una circulación más continua en esta entrada a La Laguna, especialmente en horas punta.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó durante el acto de puesta al uso público que el objetivo marcado por la Corporación insular es alcanzar una mejora del 20% en los tiempos de trayecto, un dato que se verificará en las próximas semanas mediante los aforos y mediciones del Centro de Control de Carreteras.
Su diseño futurista y sus dimensiones la convierten ya en uno de los nuevos iconos visuales de Tenerife
Pero más allá de las cifras, la nueva pasarela representa una actuación con una enorme repercusión social y urbana. Miles de estudiantes de la Universidad de La Laguna atraviesan diariamente esta zona para desplazarse entre facultades, paradas de guaguas, tranvía y zonas comerciales. Hasta ahora, esos movimientos convivían directamente con uno de los principales flujos de tráfico de Tenerife.
La nueva infraestructura cambia completamente esa relación entre peatón y vehículo. Los desplazamientos ganan en continuidad, seguridad y comodidad. La circulación rodada deja de detenerse constantemente y los peatones pasan a disponer de un espacio diseñado específicamente para ellos, protegido y accesible.
“Hoy ponemos en servicio una infraestructura que representa una transformación histórica para la movilidad de Tenerife y, especialmente, para La Laguna. La Pasarela del Padre Anchieta no es únicamente una infraestructura más; es una apuesta decidida por una isla más segura, más accesible y preparada para responder a las necesidades de movilidad del presente y del futuro”, señaló Rosa Dávila.
La eliminación de los pasos de peatones en la tercera jornada tras la apertura de la pasarela en superficie permitió una circulación más continua
La presidenta insular recordó además que este enclave llevaba años soportando una elevada presión de tráfico y una intensa actividad peatonal, lo que convertía la actuación en una demanda histórica de la ciudadanía.
“Durante muchos años, este punto ha soportado una enorme presión de tráfico y una elevada intensidad peatonal, especialmente por la presencia diaria de miles de estudiantes y usuarios del transporte público. Con esta actuación damos respuesta a una demanda histórica de la ciudadanía y mejoramos de manera significativa la seguridad vial y peatonal en uno de los principales accesos del área metropolitana”, explicó.
Diseño futurista
La pasarela no pasa desapercibida. Su diseño futurista y sus dimensiones la convierten ya en uno de los nuevos iconos visuales de Tenerife. La estructura central, diseñada por Fhecor Ingenieros Consultores, está formada por una gran viga curva continua metálica en forma de anillo, con un diámetro de 100 metros y una longitud total de 314 metros, equivalente a tres campos de fútbol alineados.
Solo la estructura principal pesa 525 toneladas, aunque el conjunto de la operación implicó el traslado y montaje de más de 1.250 toneladas mediante complejas maniobras de transporte especial y ensamblaje de precisión. La ejecución del proyecto se ha convertido en uno de los mayores retos de ingeniería afrontados recientemente en Canarias.
El consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, destacó precisamente la complejidad técnica y la dimensión estratégica de la actuación. “La Pasarela del Padre Anchieta ha supuesto uno de los mayores retos técnicos y constructivos afrontados en nuestras islas, tanto por sus dimensiones como por la enorme complejidad de su ejecución”, indicó.
Arteaga subrayó además que la infraestructura representa mucho más que una obra viaria. “Esta pasarela no solo representa un hito de la ingeniería y la innovación aplicada a las infraestructuras públicas, sino también una apuesta decidida por una movilidad más humana, más segura y más eficiente. Ganamos espacio para las personas, reducimos las retenciones y mejoramos la conectividad entre distintos modos de transporte en un punto estratégico de La Laguna”, afirmó.
La funcionalidad ha sido uno de los aspectos centrales del proyecto. La infraestructura ha sido concebida para ordenar los movimientos peatonales sin interferir en la circulación rodada, eliminando así uno de los principales factores que generaban congestión en la glorieta.
La actuación también mejora la conexión entre distintos modos de transporte. La pasarela enlaza directamente con el Intercambiador de Transportes de La Laguna y facilita la comunicación entre las distintas áreas universitarias y urbanas del entorno.
Otro de los elementos destacados es la accesibilidad universal. El diseño se realizó en colaboración con SINPROMI para garantizar que cualquier persona pueda utilizar la infraestructura de manera cómoda y segura. La pasarela cuenta con rampas accesibles, pendientes inferiores al 6%, descansillos estratégicos, pasamanos dobles, iluminación LED integrada y un ascensor situado en la Avenida de la Trinidad.
La actuación pretende además fomentar una movilidad más sostenible y reducir la dependencia del vehículo privado en desplazamientos cortos dentro del entorno universitario y urbano de La Laguna.
Desde la Universidad de La Laguna también se ha valorado especialmente el impacto positivo que tendrá en la vida diaria del campus, ya que mejorará tanto la seguridad peatonal como la integración entre distintas zonas universitarias.
La infraestructura también destaca por su valor arquitectónico y de innovación. El diseño fue reconocido con los Premios Nacionales de Innovación y Diseño 2019 y está considerado un referente internacional en movilidad sostenible y accesibilidad aplicada a las infraestructuras públicas.
Cambio de enfoque
La puesta en servicio de la pasarela simboliza además un cambio de enfoque en las políticas de movilidad de Tenerife. La actuación busca priorizar soluciones integrales donde convivan la mejora del tráfico, la seguridad peatonal, el transporte público y la calidad urbana.
El entorno del Padre Anchieta llevaba décadas siendo uno de los grandes puntos críticos de circulación en la isla. Resolver este nudo viario se había convertido en una de las principales demandas ciudadanas y en uno de los desafíos históricos para las administraciones públicas.
Ahora, con la infraestructura ya operativa, comienza una nueva etapa para este acceso clave del área metropolitana. Las próximas semanas servirán para medir el impacto real sobre el tráfico, pero la percepción inicial apunta a un cambio importante en la movilidad diaria de miles de personas.
El objetivo del 20% ya no es solo una previsión técnica. Empieza a convertirse en una realidad visible sobre el asfalto y en los recorridos cotidianos de quienes atraviesan cada día uno de los puntos neurálgicos de Tenerife.