La visita apostólica de León XIV a España combinará tradición e innovación en materia de movilidad. Además de los habituales papamóviles utilizados en los desplazamientos oficiales, el pontífice empleará varios vehículos eléctricos adaptados para favorecer una mayor cercanía con los fieles durante los actos programados en distintas ciudades.
Según ha explicado uno de los coordinadores nacionales del viaje, Yago de la Cierva, la intención de la organización es que el Papa recorra el mayor tiempo posible las calles a bordo del papamóvil para facilitar el contacto visual y los saludos con los asistentes que acudirán a recibirle.
No obstante, para los encuentros previstos en espacios más reducidos o cerrados, el comité organizador ha optado por adaptar tres vehículos eléctricos similares a los utilizados en campos de golf. Estos pequeños automóviles abiertos permitirán una mayor proximidad con los asistentes sin renunciar a las medidas de seguridad previstas para la visita.
Dos de estos vehículos están siendo acondicionados en Madrid y Tenerife gracias a aportaciones de benefactores privados, mientras que el tercero será enviado directamente desde el Vaticano para los actos programados en Barcelona.
La logística del viaje también contempla el traslado de dos papamóviles desde Roma. Según fuentes de la organización, el transporte se realizará por vía aérea con la colaboración del Ministerio de Defensa de España.
Un avión militar español recogerá en Roma dos papamóviles y uno de los vehículos eléctricos adaptados. La aeronave realizará una primera parada en Barcelona, donde descargará uno de los pequeños vehículos eléctricos y un papamóvil modelo Isuzu. Una vez finalizados los actos en la ciudad catalana, este vehículo será trasladado a Tenerife para continuar formando parte del dispositivo de movilidad del pontífice.
Posteriormente, el avión continuará hasta Madrid, donde se descargará un segundo papamóvil, un Mercedes 500. Tras su utilización en la capital, el vehículo será enviado a Las Palmas de Gran Canaria y, una vez concluidos los actos previstos en la isla, se trasladará igualmente a Tenerife.
La etapa canaria de la visita concentrará finalmente ambos papamóviles, que acompañarán al Papa durante sus desplazamientos en el archipiélago antes de emprender el regreso a Roma al término del viaje apostólico.