El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, aprovechó la celebración institucional del Día de Canarias para lanzar un mensaje de afirmación política, unidad y defensa de los intereses del Archipiélago. En un discurso cargado de simbolismo, el jefe del Ejecutivo autonómico reivindicó una Canarias que “habla por sí misma”, que exige “respeto” y que no está dispuesta a aceptar “imposiciones” ni a resignarse a ser tratada como una periferia alejada de los centros de decisión.
Clavijo defendió que las Islas afrontan un momento complejo marcado por desafíos económicos, sociales y geopolíticos, pero sostuvo que Canarias cuenta con la fortaleza suficiente para defender sus derechos y construir su futuro. En ese contexto, hizo un llamamiento a la unidad institucional y social para afrontar los retos presentes y venideros.
El presidente también mostró su preocupación por el clima político nacional, criticando la confrontación permanente y la falta de gestión que, a su juicio, dificultan la respuesta a los problemas reales de la ciudadanía. Frente a ello, apeló a la responsabilidad colectiva y a la confianza en las capacidades del Archipiélago.
Aunque sin referencias explícitas, el discurso estuvo marcado por el reciente enfrentamiento institucional con el Estado en asuntos que han generado tensión en las últimas semanas. Un contexto que sirvió de telón de fondo para reforzar una idea central: Canarias debe ser escuchada, respetada y tenida en cuenta en aquellas decisiones que afectan directamente a sus ciudadanos.
El mensaje concluyó con una apelación al orgullo de pertenencia y a la defensa de una tierra que, según Clavijo, conoce perfectamente su realidad y su camino.
Las siete claves del discurso con el que Clavijo reivindicó una Canarias con voz propia
* Canarias reclama capacidad para decidir su futuro desde el propio Archipiélago.
* Se apuesta por la unidad institucional y social para afrontar los principales desafíos.
* Se defiende el respeto a las singularidades canarias frente a imposiciones externas.
* Se critica la confrontación política estatal y la falta de atención a asuntos prioritarios.
* Se refuerza el orgullo, la identidad y la confianza en las capacidades de las Islas.
* El contexto está marcado por recientes discrepancias entre Canarias y el Estado.
* Se pide una participación en igualdad de condiciones en las decisiones que afectan al territorio.