La mayor reforma sanitaria en 20 años: jornada máxima de 45 horas y fin de las interinidades eternas

El Gobierno de España ha dado luz verde al nuevo Estatuto Marco del personal sanitario, una reforma que afectará a cerca de un millón de profesionales del Sistema Nacional de Salud y que introduce cambios de calado en las condiciones laborales del sector. La norma, que inicia ahora su tramitación parlamentaria, busca reducir la temporalidad, mejorar la conciliación familiar y adaptar la organización sanitaria a las necesidades actuales.

Entre las medidas más destacadas figura la limitación de los nombramientos interinos a un máximo de tres años, obligando a las administraciones a convocar procesos de estabilización para evitar situaciones de precariedad prolongada. Asimismo, se fija una jornada máxima de 45 horas semanales y se avanza en la reducción progresiva de las guardias médicas, uno de los principales reclamos de los profesionales sanitarios.

La reforma también incorpora nuevos derechos relacionados con la conciliación familiar, la desconexión digital y la protección frente a agresiones en centros sanitarios. El Ejecutivo defiende que se trata de un paso histórico para modernizar el sistema público de salud, aunque varias organizaciones médicas consideran que las medidas siguen siendo insuficientes y mantienen sus reivindicaciones para mejorar las condiciones laborales y retributivas del colectivo.

Tres años para consolidar plaza y más facilidades para conciliar

Uno de los cambios más relevantes del nuevo Estatuto Marco es el límite de tres años para ocupar una plaza de manera interina. A partir de ese plazo, las administraciones estarán obligadas a convocar los correspondientes procesos selectivos, una medida que busca acabar con situaciones de temporalidad que en algunos casos se prolongaban durante más de una década.

La norma también refuerza los derechos de conciliación familiar para los trabajadores sanitarios, facilita la adaptación de horarios en determinadas circunstancias personales y reconoce el derecho a la desconexión digital fuera de la jornada laboral. Además, introduce nuevas garantías de protección frente a agresiones y mejora la planificación de los recursos humanos en hospitales y centros de salud.