Los ayuntamientos canarios exigen libertad total para gastar sus ahorros: “No solo en vivienda, también en políticas sociales”

La Federación Canaria de Municipios (FECAM) ha recibido con satisfacción el anuncio del vicepresidente y ministro de Hacienda, Arcadi España, que permitirá a los ayuntamientos destinar sus remanentes de tesorería a políticas de vivienda durante los próximos cinco años. Sin embargo, los municipios consideran que la medida se queda corta y reclaman al Estado una mayor autonomía para utilizar esos fondos en otras necesidades sociales y de servicio público.

La reivindicación municipal pasa por flexibilizar las reglas de gasto para que los consistorios puedan invertir sus ahorros no solo en la construcción o adquisición de vivienda, sino también en áreas como atención social, dependencia, empleo, infraestructuras básicas o mejora de los servicios públicos.

Desde la FECAM se recuerda que muchos ayuntamientos acumulan importantes remanentes fruto de una gestión económica saneada y consideran que esos recursos deben poder revertir directamente en la ciudadanía, especialmente en un contexto marcado por la emergencia habitacional y el incremento de la demanda de servicios sociales.

Los municipios valoran el paso dado por el Gobierno central, pero insisten en que la solución definitiva pasa por otorgar plena capacidad de decisión a las administraciones locales sobre unos recursos que consideran propios.

Miles de millones inmovilizados mientras crecen las necesidades sociales

La petición de los ayuntamientos canarios reabre un debate histórico: el de los remanentes de tesorería. Durante años, numerosas corporaciones locales han mantenido importantes cantidades de dinero en sus cuentas debido a las limitaciones impuestas por las reglas fiscales estatales.

Ahora, con la posibilidad de destinarlos a vivienda, la FECAM considera que se abre una puerta importante, aunque insuficiente. Los municipios defienden que son la administración más cercana al ciudadano y que deben tener capacidad para decidir dónde invertir sus recursos según las necesidades reales de cada localidad. Entre sus prioridades figuran la vivienda, los servicios sociales, la atención a mayores, la mejora urbana y las infraestructuras municipales.