Muere un casco azul serbio y dos militares españoles resultan heridos en un ataque contra una base de la ONU en Líbano

La tensión vuelve a golpear a la misión internacional de paz en el sur de Líbano. Un casco azul serbio de 37 años falleció y dos militares españoles resultaron heridos leves tras un ataque con morteros contra la base Miguel de Cervantes de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas para Líbano (FINUL), donde España mantiene desplegado uno de sus principales contingentes.

Según las primeras informaciones, varios proyectiles impactaron en las inmediaciones del acuartelamiento situado cerca de Marjayún. El militar serbio fue evacuado a un hospital de Beirut, donde finalmente falleció debido a la gravedad de las heridas sufridas, mientras que los dos soldados españoles recibieron atención médica y se encuentran fuera de peligro.

La ONU ha condenado el ataque y ha abierto una investigación para esclarecer lo sucedido. Israel ha señalado a Hezbolá como presunto responsable del lanzamiento de los morteros, aunque la autoría no ha sido confirmada oficialmente por la misión internacional.

El Gobierno de España, a través del presidente Pedro Sánchez y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha condenado los hechos y ha exigido una investigación completa para depurar responsabilidades. El incidente se produce en un contexto de creciente deterioro de la seguridad en la frontera entre Israel y Líbano, donde los ataques contra posiciones de la FINUL se han multiplicado en los últimos meses.

España mantiene unos 650 militares desplegados en la zona

España lidera uno de los sectores de la misión de Naciones Unidas en el sur de Líbano y cuenta con alrededor de 650 efectivos integrados en la FINUL. El ataque contra la base Miguel de Cervantes es uno de los incidentes más graves sufridos por la misión en las últimas semanas y vuelve a poner de manifiesto el riesgo que afrontan los cascos azules en una de las regiones más inestables del planeta.