La Unión Europea ha dado un paso decisivo hacia el endurecimiento de su política migratoria al respaldar el nuevo reglamento de retornos que permitirá la creación de centros de deportación de inmigrantes en países extracomunitarios. La medida, inspirada en el modelo impulsado por Italia en Albania, salió adelante con el apoyo de una amplia mayoría de Estados miembros, mientras que España fue el único país que votó en contra, quedando aislada en el debate europeo.
La nueva normativa facilitará las expulsiones de migrantes en situación irregular y permitirá que puedan ser trasladados a terceros países considerados seguros, incluso aunque no tengan vínculos previos con ellos. Además, contempla sanciones para quienes no colaboren con los procedimientos de retorno y amplía los periodos de internamiento en determinados supuestos.
El Gobierno de Pedro Sánchez, a través del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha rechazado el reglamento al considerar que plantea dudas jurídicas y de derechos humanos. Sin embargo, países gobernados tanto por la derecha como por la socialdemocracia, entre ellos Dinamarca, respaldaron el endurecimiento de la política migratoria comunitaria.
La decisión refleja el giro que vive Europa en materia migratoria ante la presión de las llegadas irregulares y la baja tasa de expulsiones efectivas. El nuevo reglamento deberá culminar ahora su tramitación formal, pero marca ya un cambio de rumbo en la estrategia de control migratorio de la Unión Europea.
Canarias, en el centro del debate migratorio europeo
La aprobación del reglamento llega en un momento especialmente sensible para España y para Canarias, principal puerta de entrada de la inmigración irregular hacia Europa a través de la Ruta Atlántica. Bruselas considera que las actuales tasas de retorno son insuficientes y apuesta por mecanismos más ágiles para ejecutar expulsiones. La posición del Gobierno español contrasta con la del resto de socios europeos y evidencia la creciente soledad de Madrid en uno de los asuntos que más preocupan actualmente a las instituciones comunitarias.