Las calles del casco histórico de La Laguna volvieron a llenarse este domingo de color, arte y tradición con motivo de la celebración del Corpus Christi, una de las festividades más emblemáticas y antiguas de Canarias. Más de 10.000 flores fueron utilizadas para confeccionar decenas de alfombras que transformaron la ciudad en un espectacular tapiz al aire libre, atrayendo a cientos de vecinos y visitantes durante toda la jornada.
La celebración, que acumula más de 525 años de historia, movilizó a colectivos vecinales, asociaciones culturales, grupos parroquiales y hermandades, cuyos integrantes trabajaron durante la noche y la mañana para dar forma a estas auténticas obras de arte efímero. Pétalos, arenas volcánicas, brezo y otros materiales naturales dieron vida a composiciones que combinaron creatividad, simbolismo religioso y tradición popular.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, destacó el esfuerzo y compromiso de todos los participantes, subrayando que esta celebración forma parte del patrimonio cultural e identitario del municipio. La posterior procesión del Santísimo puso el broche final a una jornada en la que fe, cultura y participación ciudadana volvieron a convertir a la ciudad Patrimonio de la Humanidad en uno de los grandes referentes del Corpus Christi en Canarias.