Irán anunció este lunes el cese de sus operaciones militares contra Israel tras la escalada de tensión registrada durante las últimas horas, aunque advirtió de que responderá con mayor contundencia si el Estado israelí vuelve a atacar objetivos en Beirut o en el sur de Líbano.
El anuncio fue realizado por el Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, que aseguró en un comunicado que la decisión llega después de la que calificó como una respuesta firme de las Fuerzas Armadas iraníes frente a las acciones israelíes. No obstante, Teherán dejó claro que mantiene su capacidad de reacción y que cualquier nueva ofensiva contra territorio libanés provocará “acciones mucho más severas y contundentes que las realizadas hasta ahora”.
La declaración llega tras una jornada marcada por el intercambio de ataques entre ambos países. Durante la noche, Irán lanzó varias oleadas de misiles contra Israel en represalia por los bombardeos israelíes sobre Líbano. Posteriormente, el Ejército israelí respondió con ataques sobre distintos puntos del territorio iraní, incluida la capital, Teherán.
Según las autoridades iraníes, los ataques israelíes dejaron al menos quince personas heridas. Catorce de ellas resultaron afectadas en la ciudad de Mahshahr, en la provincia de Juzestán, donde un complejo petroquímico sufrió daños parciales tras ser alcanzado. El decimoquinto herido se registró en Teherán. De acuerdo con los servicios de emergencia del país, solo una persona permanece hospitalizada.
A pesar del anuncio de alto el fuego operativo, la tensión continuó durante la mañana. Teherán aseguró haber atacado las bases israelíes de Tel Nos y Nevatim, mientras que los rebeldes hutíes de Yemen lanzaron un misil hacia territorio israelí que, según las autoridades, fue interceptado antes de alcanzar su objetivo.
En medio de la escalada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un llamamiento público para frenar la confrontación. “Israel e Irán deben parar de disparar inmediatamente”, escribió en sus redes sociales, después de intentar sin éxito durante el fin de semana persuadir al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para evitar una nueva respuesta militar.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, defendió la estrategia de su Gobierno y afirmó que el país mantiene abiertas tanto la vía diplomática como la militar. “La diplomacia y la defensa son las dos alas del poder nacional; no hemos abandonado ni el terreno de acción ni la mesa de negociaciones”, señaló.
En paralelo, las autoridades iraníes anunciaron la reapertura de su espacio aéreo después de varias horas de cierre por motivos de seguridad. La Organización de Aviación Civil informó de que todas las restricciones han sido levantadas y que los vuelos vuelven progresivamente a la normalidad.