Siete minutos de aplausos para León XIV tras un discurso histórico en el Congreso marcado por llamamientos al diálogo y la defensa de los migrantes

El papa León XIV recibió este lunes una ovación de siete minutos por parte de las Cortes Generales al término de su intervención en el Congreso de los Diputados, en una escena inédita en la historia parlamentaria española. Diputados, senadores y autoridades presentes se pusieron en pie para aplaudir al pontífice, mientras desde distintos escaños se escuchaban gritos de “Viva el papa”.

La intervención, de aproximadamente media hora de duración, marcó un hito al convertirse en el primer discurso pronunciado por un pontífice ante el Parlamento español. El acto reunió a representantes de ambas cámaras, miembros del Gobierno, altas autoridades del Estado y expresidentes del Ejecutivo.

Durante su alocución, León XIV lanzó un mensaje dirigido a la clase política en defensa del entendimiento institucional y la convivencia democrática. El pontífice advirtió de que “la pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario” y apeló a quienes ejercen responsabilidades públicas a “desarmar el lenguaje” para favorecer el diálogo y la búsqueda de acuerdos.

En esa misma línea, defendió que las diferencias ideológicas pueden contribuir al fortalecimiento de la democracia cuando se gestionan desde la escucha y el respeto mutuo. “En una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz”, afirmó.

Otro de los momentos centrales de su discurso estuvo dedicado a la defensa de la vida humana. León XIV sostuvo que esta cuestión “no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de la civilización” y aseguró que “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural”. El mensaje llega en un contexto de debate político sobre diversas iniciativas legislativas relacionadas con el final de la vida.

La cuestión migratoria también ocupó un espacio destacado en su intervención. Ante lo que definió como el “trágico drama migratorio”, reclamó una respuesta internacional basada en la cooperación y la solidaridad, capaz de ofrecer “protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran”.

Antes de la intervención del pontífice, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, hizo referencia a las víctimas de abusos sexuales en el ámbito eclesiástico y pidió avanzar en su reparación. La dirigente parlamentaria instó a cumplir con los compromisos adquiridos para cerrar una “llaga abierta”, en alusión a los casos denunciados en las últimas décadas.

La jornada también dejó una imagen singular protagonizada por la portavoz de Junts per Catalunya, Míriam Nogueras, quien se dirigió al pontífice en inglés durante el saludo protocolario para solicitarle que utilice el catalán durante su próxima visita a Cataluña.

La llegada de León XIV al hemiciclo ya había estado precedida por una prolongada ovación de los parlamentarios. A su entrada fue recibido por Francina Armengol, el presidente del Senado, Pedro Rollán, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otras autoridades.