El Cabildo de Tenerife y la Fundación Moeve organizan el I Encuentro Insular ‘Aceite separado, recurso aprovechado’ entre escolares

El Cabildo de Tenerife, a través del área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, ha organizado, con el apoyo de la fundación Moeve, el I Encuentro Insular ‘Aceite separado, recurso aprovechado’, dirigido a una representación de estudiantes de Primaria participantes en la campaña educativa que, bajo el mismo nombre, busca concienciar y promover desde las aulas un cambio de hábitos en torno a la correcta gestión del aceite usado de cocina, potenciando su valorización. El programa cuenta con la experiencia de la Fundación Ataretaco, responsable del desarrollo de las actividades y contenidos.

Organizado como cierre de la tercera edición de la campaña, este primer encuentro insular ha reunido a una representación del alumnado y profesorado participante. Concretamente, cuarenta alumnos de Primaria del Colegio Acaymo y de los CEIP La Verdellada, Punta del Hidalgo y San Andrés, junto a cinco docentes, se unieron en una sesión dinamizada para intercambiar experiencias como gestores sostenibles deresiduos en sus colegios y hogares, especialmente en relación con el aceite de cocina usado. El encuentro ha servido, además, para analizar los logros, potencialidades y retos detectados durante el desarrollo del programa, que cumple ya tres años de trayectoria. Asimismo, se han recogido Ideas y propuestas de mejora aportadas por el propio alumnado para reforzar el contenido de la próxima edición de esta campaña educativa, que comenzará con el inicio del curso escolar 2026/2027.

Al acto acudieron la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez; el director insular de Residuos, Alejandro Molowny; la responsable de la Fundación Moeve en Canarias, Belén Machado; y el presidente de Ataretaco, Pedro Armas, quienes conocieron de primera mano el trabajo realizado por los alumnos y alumnas participantes y escucharon sus propuestas para futuras ediciones del programa.

Al respecto, Blanca Pérez destacó que “este encuentro representa el resultado de un trabajo constante durante tres años en los que hemos logrado implicar a la comunidad educativa en un objetivo común: reducir el impacto ambiental de un residuo tan cotidiano como el aceite de cocina usado. Lo más valioso es comprobar cómo el alumnado no solo aprende, sino que se convierte en agente de cambio en sus hogares, trasladando hábitos sostenibles que contribuyen a la protección de nuestro entorno”.

El director insular de Residuos, Alejandro Molowny, explicó que “la correcta gestión del aceite usado es fundamental dentro de nuestra estrategia de economía circular, ya que evita la contaminación de nuestras redes de saneamiento y permite transformar este residuo en nuevos recursos, como biocombustibles. Programas como este son clave porque combinan educación, divulgación y resultados tangibles, sentando las bases de una ciudadanía más comprometida con la sostenibilidad desde edades tempranas”

Por su parte, Belén Machado apuntó que “lo más importante de los tres años que llevamos desarrollando esta campaña es el compromiso de los miles de niños y niñas que ya han pasado por el programa, quienes han comprobado que los pequeños gestos pueden generar grandes cambios. Con su curiosidad y entusiasmo han llevado un mensaje muy importante desde las aulas hasta sus hogares: que un residuo tan cotidiano como el aceite usado de cocina puede convertirse en un recurso valioso si se gestiona correctamente, evitando además la contaminación de nuestras aguas”. Asimismo, resaltó el papel de “los agentes sensibilizantes voluntarios, que se han convertido en una pieza fundamental para extender el mensaje dentro de sus propios colegios y también en su entorno, demostrando la sensibilidad y el compromiso de las nuevas generaciones con el cuidado del medio ambiente”

Por último, Pedro Armas afirmó que “este es un proyecto que también tiene una dimensión social, ya que gracias al trabajo de Ataretaco, el reciclaje del aceite contribuye a generar empleo y oportunidades para personas en situación de vulnerabilidad, demostrando que cuidar del planeta y cuidar de las personas pueden y deben ir de la mano”.