Felipe VI se rindió al sabor de Casa Tomás: garbanzas, costillas y quesillo en Capitanía General

La histórica estancia de Felipe VI en Tenerife tras la avería del avión papal dejó una escena muy canaria. Fue el teniente general Julio Salom, jefe del Mando de Canarias y antiguo ayudante de campo del Rey, quien abrió las puertas de Capitanía General al monarca y organizó una cena improvisada con algunos de los sabores más representativos del Archipiélago.

Para ello recurrió a una institución de la gastronomía tinerfeña: Casa Tomás. Salom encargó personalmente a Tomás Galván, a su esposa Verísima García y a su hijo Víctor la elaboración de un menú de urgencia que incluía garbanzas, costillas con papas y piñas de millo, además de quesillo canario como postre. El resultado conquistó al Rey, que incluso degustó las piñas de millo con las manos siguiendo las indicaciones de sus anfitriones.

Casa Tomás, fundada en 1977 en El Portezuelo, Tegueste, es uno de los restaurantes más emblemáticos de Canarias. El negocio familiar sigue estando vinculado a sus fundadores, Tomás Galván y Verísima García, aunque en los últimos años su hijo Víctor Galván ha asumido un papel protagonista en la gestión y dirección del establecimiento, siendo considerado el continuador de una saga gastronómica que ha convertido las costillas con papas en un auténtico símbolo de Tenerife.

La anécdota une para siempre a la Corona, al general Salom y a Casa Tomás en una noche inesperada que terminó convirtiéndose en uno de los episodios más entrañables de la visita de León XIV a Canarias.