Suiza ha hablado en las urnas y lo ha hecho sobre uno de los asuntos que más debate genera actualmente en Europa: la inmigración y el crecimiento demográfico. Los ciudadanos rechazaron este domingo en referéndum la propuesta que pretendía fijar un límite máximo de 10 millones de habitantes para el año 2050, una iniciativa impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP), principal formación de la derecha conservadora del país.
La propuesta fue rechazada por alrededor del 55% de los votantes, frente a un 45% que respaldó la medida. Aunque la iniciativa no prosperó, el resultado refleja una sociedad dividida sobre una cuestión que también ocupa buena parte del debate político europeo.
Actualmente Suiza cuenta con unos 9,1 millones de habitantes y cerca del 27% de su población es de origen extranjero. Los impulsores del referéndum defendían que el crecimiento demográfico está ejerciendo una presión creciente sobre la vivienda, las infraestructuras, el transporte y los servicios públicos. Además, advertían de que el país podría superar los 10 millones de habitantes antes de mediados de siglo si mantiene las actuales tendencias migratorias.
Por el contrario, el Gobierno suizo, los principales partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicatos alertaron de que limitar la inmigración podría afectar al crecimiento económico y provocar falta de mano de obra en sectores estratégicos.
Más allá del resultado, la consulta deja una fotografía clara: casi uno de cada dos suizos apoyó restringir el crecimiento poblacional. El debate queda lejos de cerrarse y seguirá muy presente en una Europa que busca el equilibrio entre crecimiento económico, sostenibilidad de los servicios públicos y control de los flujos migratorios.
Las cifras del referéndum
* Límite propuesto: 10 millones de habitantes.
* Población actual: 9,1 millones.
* Voto en contra: 55%.
* Voto a favor: 45%.
* Población extranjera: 27% del total.
* Horizonte planteado: año 2050.