La segunda ronda de prospecciones realizadas en el conjunto del archipiélago para controlar la presencia de filoxera ha concluido con la detección de únicamente cuatro nuevos positivos, todos ellos localizados en Tenerife. El resultado refuerza la percepción de que la plaga permanece contenida y no se ha extendido a otras islas, según trasladó este martes el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero.
Durante una reunión técnica de seguimiento sobre la gestión de esta enfermedad de la vid, el responsable autonómico destacó que los nuevos focos fueron detectados entre abril y mayo en fincas abandonadas situadas dentro de la denominada «zona cero», correspondiente al ámbito de la Denominación de Origen Protegida Tacoronte-Acentejo.
Según explicó, los resultados obtenidos avalan el trabajo desarrollado durante el último año por el Ejecutivo regional, los cabildos y los consejos reguladores de las denominaciones de origen vitivinícolas del archipiélago.
«ponen de manifiesto la eficacia de las medidas de control y erradicación que hemos venido desarrollando durante el último año desde el Ejecutivo regional en colaboración con los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas de Vinos de Canarias y los cabildos insulares, pues hemos impedido que la plaga se propague a otros territorios del Archipiélago».
Desde que comenzaron los controles se han efectuado un total de 9.610 prospecciones. De ellas, 1.831 corresponden a este año y han permitido localizar únicamente cuatro positivos. Las 7.779 inspecciones realizadas en 2025 detectaron 89 casos, todos concentrados en Tenerife, donde el material afectado fue tratado y eliminado.
La isla tinerfeña continúa siendo el único territorio canario con presencia de filoxera. Durante este ejercicio se han realizado allí 1.054 inspecciones, mientras que el resto de controles se han distribuido entre Lanzarote, La Palma, Gran Canaria, El Hierro, Fuerteventura y La Gomera sin registrar nuevos focos.
Ante este escenario, Quintero avanzó que el Gobierno autonómico estudia modificar la normativa vigente para adaptar las restricciones fitosanitarias a la situación actual de control de la plaga.
«al no tener casos fuera de la zona demarcada, y como la situación se encuentra controlada, comenzaremos a trabajar en una modificación de la legislación para flexibilizar las medidas fitosanitarias de cara a la próxima vendimia».
El consejero recordó que las limitaciones aplicadas durante la pasada campaña de vendimia fueron especialmente exigentes para el sector, aunque consideró que resultaron necesarias ante una amenaza entonces desconocida.
«La vendimia anterior fue muy dura para los agricultores y agricultoras, pero logramos salvarla con un control estricto que respondía a las necesidades del momento y a una situación, por aquel entonces, desconocida».
Durante la reunión también se analizaron las actuaciones desarrolladas desde que la filoxera fue detectada por primera vez en julio de 2025, así como los avances en la elaboración del futuro Plan Estratégico de la Vid en Canarias, documento que servirá de hoja de ruta para reforzar la protección y competitividad del sector vitivinícola.
Entre las iniciativas impulsadas destaca un programa experimental basado en el uso de patrones de vid resistentes a la filoxera. El proyecto se desarrolla en parcelas de Tenerife, La Palma, La Gomera, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, donde se estudia el comportamiento de diferentes portainjertos adaptados a las condiciones climáticas y edafológicas del archipiélago.
La Consejería asume íntegramente los costes de implantación, la realización de injertos especializados y el seguimiento técnico de los ensayos, cuya duración prevista es de cinco años. Además, los agricultores participantes recibirán una ayuda económica de 4.000 euros durante el primer año y 1.000 euros anuales durante los cuatro ejercicios posteriores para cubrir las labores de mantenimiento.