Luis Yeray impulsa en La Laguna una Semana Anchieta que une historia, cultura y futuro

La Laguna volverá a convertirse en punto de encuentro entre Canarias y América gracias a la figura de uno de sus vecinos más universales. El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, presentó este martes la Semana Anchieta 2026, una iniciativa cultural que del 16 al 19 de junio llenará la Casa Anchieta de conferencias, recitales, talleres y actividades destinadas a divulgar el legado de San José de Anchieta.

La programación, organizada por el Ayuntamiento de La Laguna junto a la Cátedra Cultural Padre Anchieta de la Universidad de La Laguna y distintas entidades culturales, busca acercar a la ciudadanía la dimensión histórica, humana y cultural del santo lagunero, considerado una de las personalidades más influyentes en la construcción de la identidad brasileña.

Durante cuatro jornadas, especialistas de Canarias y Brasil analizarán la huella que Anchieta dejó a ambos lados del Atlántico, abordando aspectos relacionados con su labor educativa, lingüística, literaria y evangelizadora. El objetivo es convertir la ciudad en un espacio de reflexión sobre la importancia del diálogo entre culturas y el papel que desempeñó el lagunero en la conexión histórica entre Europa y América.

Luis Yeray destacó la relevancia de seguir proyectando internacionalmente una figura estrechamente ligada a la identidad de La Laguna y al patrimonio cultural canario. La iniciativa se enmarca además en la estrategia municipal de recuperación y puesta en valor de los espacios vinculados al santo, entre ellos la propia Casa Anchieta y el futuro centro de interpretación dedicado a su legado.

Con esta nueva edición, La Laguna reafirma su compromiso con la cultura, la memoria y la divulgación de una figura cuya historia sigue sirviendo de puente entre pueblos y generaciones.

Despiece | El santo lagunero más universal

Nacido en La Laguna en 1534, José de Anchieta es considerado uno de los fundadores culturales de Brasil. Escritor, lingüista, educador y misionero, fue canonizado en 2014 por el papa Francisco. Casi cinco siglos después, continúa siendo uno de los nombres canarios con mayor reconocimiento internacional y un símbolo de unión entre Canarias e Iberoamérica.