Las bajas laborales por enfermedad se han convertido en una de las mayores preocupaciones para la economía española. Cada día, alrededor de 1,4 millones de trabajadores permanecen fuera de sus puestos por incapacidad temporal, mientras la incidencia ha alcanzado máximos históricos con 54 procesos por cada 1.000 trabajadores.
El fenómeno tiene ya una factura multimillonaria. Según estimaciones de mutuas, empresas y administraciones, el coste económico total de las bajas laborales ronda los 33.000 millones de euros anuales, una cifra que incluye prestaciones, costes empresariales, pérdida de productividad y sustituciones de personal.
Los expertos apuntan a varias causas detrás de este crecimiento: el envejecimiento de la población activa, el aumento de los problemas de salud mental, las listas de espera sanitarias y el incremento de patologías musculoesqueléticas. También influye una mayor duración media de algunos procesos de incapacidad temporal.
Canarias se encuentra entre las comunidades con mayores tasas de absentismo por enfermedad, una realidad que preocupa especialmente en sectores como el turismo, el comercio y los servicios, donde la falta de personal tiene un impacto directo sobre la actividad económica.
Mientras sindicatos y empresarios discrepan sobre las soluciones, todos coinciden en que el sistema ha alcanzado una dimensión inédita. Con 1,4 millones de trabajadores de baja cada día y una factura cercana a los 33.000 millones de euros, el absentismo laboral se ha convertido en uno de los grandes desafíos pendientes de España.
Una factura equivalente a varios presupuestos autonómicos
Los 33.000 millones de euros que generan las bajas laborales cada año equivalen a más de dos veces el presupuesto anual de Canarias. La cifra refleja el impacto conjunto sobre la Seguridad Social, las empresas y la economía en general, en un contexto en el que las incapacidades temporales siguen creciendo y baten récord tras récord.