El Cabildo da marcha atrás y cancela el proyecto Underwater Gardens en Tenerife

La retirada de la declaración de interés insular supone el primer gran revés administrativo para una iniciativa que había generado una amplia contestación social, científica y ecologista.

El proyecto Underwater Gardens, previsto en la costa de Punta Blanca, en el municipio de Guía de Isora, ha sufrido su primer gran revés después de que el Cabildo de Tenerife decidiera retirar la declaración de interés insular que permitía impulsar su tramitación administrativa. La decisión supone un cambio de rumbo para una iniciativa presentada como un parque regenerativo marino-terrestre orientado a la restauración ambiental, la divulgación científica y el turismo sostenible.

El proyecto contemplaba la creación de jardines submarinos artificiales, espacios educativos, áreas de investigación y experiencias vinculadas al océano en una superficie situada junto a Punta Blanca, uno de los enclaves costeros más emblemáticos del sur de Tenerife. Sus promotores defendían que la propuesta convertiría a la Isla en un referente internacional en regeneración marina y economía azul.

Sin embargo, la iniciativa acumuló durante los últimos meses un creciente rechazo por parte de colectivos ciudadanos, organizaciones ecologistas y miembros de la comunidad científica. Más de una veintena de investigadores de universidades canarias y centros de investigación cuestionaron públicamente los fundamentos científicos del proyecto y alertaron sobre el uso de argumentos ambientales para justificar una actuación con una importante dimensión turística y comercial.

Las críticas también se centraron en la ubicación elegida, al encontrarse en un entorno próximo a la Zona Especial de Conservación (ZEC) Teno-Rasca, un espacio protegido de gran valor ecológico. Diversas organizaciones denunciaron que la actuación podría incrementar la presión sobre los ecosistemas marinos y favorecer la masificación de una de las áreas costeras mejor conservadas de la Isla.

La plataforma Salvar Punta Blanca, respaldada por numerosas entidades sociales y ambientales, había impulsado en los últimos meses campañas de movilización y recogida de firmas para exigir la paralización definitiva del proyecto, al considerar que suponía un caso de «greenwashing» o lavado verde bajo el argumento de la sostenibilidad.

Aunque la retirada de la declaración de interés insular no implica automáticamente la desaparición definitiva de Underwater Gardens, sí representa la pérdida de uno de los principales instrumentos que facilitaban su desarrollo. El futuro de la iniciativa queda ahora condicionado a los procedimientos ambientales pendientes y a la valoración que realicen las administraciones competentes sobre su viabilidad.

La decisión ha sido recibida con satisfacción por los colectivos que se oponen al proyecto, que consideran este paso como una victoria para la protección del litoral tinerfeño y reclaman que cualquier actuación futura en la zona se base en criterios científicos, transparencia y participación ciudadana.