Una delegación internacional de la red de activistas Alarm Phone se encuentra esta semana en Canarias para conmemorar una década de trabajo en apoyo a personas migrantes en situación de peligro y denunciar las políticas migratorias de la Unión Europea, a las que responsabiliza del aumento de los riesgos en las rutas hacia Europa.
La iniciativa, denominada ‘ConmemorAcción’, recorrerá Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife y El Hierro con actos de homenaje a las personas fallecidas o desaparecidas durante su intento de alcanzar territorio europeo. Los participantes proceden de varios países de Europa y África, entre ellos España, Francia, Senegal, Marruecos, Argelia y Costa de Marfil.
Uno de los actos más simbólicos tuvo lugar en la localidad lanzaroteña de Órzola, donde los activistas realizaron una ofrenda floral en recuerdo de las cinco personas fallecidas en el naufragio de una patera ocurrido el 17 de junio de 2021. Durante el homenaje también estuvo presente Iván Curbelo, uno de los vecinos que aquella noche se lanzó al mar para auxiliar a los ocupantes de la embarcación.
Para Babacar Ndiaye, integrante de Alarm Phone, las actuales políticas migratorias europeas están contribuyendo a que los desplazamientos sean cada vez más peligrosos. «Las rutas migratorias son cada vez más peligrosas por la política de visados de la Unión Europea», afirmó durante el acto celebrado en la costa norte de Lanzarote.
El activista defendió además que la disminución de llegadas registrada en la ruta canaria durante los últimos meses podría estar relacionada con las políticas de externalización de fronteras, una estrategia que, a su juicio, empuja a muchas personas migrantes a optar por trayectos aún más arriesgados.
«La cuestión central es la libertad de circulación y eso es lo que exigimos de la Unión Europea», sostuvo Ndiaye, quien responsabilizó a las instituciones comunitarias y especialmente a Frontex de las muertes que se producen en las rutas migratorias hacia Europa.
La agenda de Alarm Phone en Canarias incluye también la presentación de un libro que recopila los diez años de actividad de la organización. El acto tendrá lugar en la casa de José Saramago, en Lanzarote, en colaboración con la Red de Solidaridad con las Personas Migrantes de la isla.
Según explicó Sabrina Lesage, otra de las integrantes de la red, Alarm Phone mantiene un teléfono de emergencia operativo las 24 horas para atender alertas de embarcaciones en riesgo tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico. Su labor se desarrolla en países de origen, tránsito y destino de los movimientos migratorios.
«Lo que pedimos es que las autoridades competentes hagan su trabajo, que primero es socorrer a las personas que están en dificultades y desembarcar a las personas en un lugar seguro», señaló Lesage, quien también cuestionó las devoluciones de migrantes en determinadas zonas del Mediterráneo y sostuvo que Libia no puede considerarse un destino seguro para los rescatados.
Desde la organización insisten en que su actividad no busca fomentar la migración irregular. «Nosotros no animamos a la gente a hacer esas rutas. Son catastróficas, son extremadamente peligrosas y mortíferas, pero eso es por culpa de la política de los visados de la UE que hace imposible que la gente viaje de manera segura en un avión», recalcó Ndiaye.
El activista aseguró que una parte importante del trabajo de Alarm Phone consiste precisamente en informar sobre los riesgos de estos trayectos e intentar evitar que más personas emprendan viajes que, en muchos casos, terminan en tragedia. Sin embargo, reconoció que muchos migrantes continúan optando por estas rutas ante la falta de alternativas legales para desplazarse.
«Intentamos disuadir a la gente, pero sabemos que lo van a hace de todas maneras (tomar una patera), porque la política de visados no les deja otra forma», concluyó.