Pedro Sánchez continúa sin pronunciarse sobre la sentencia del Tribunal Supremo que ha condenado al exministro José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de prisión por corrupción en el denominado caso de las mascarillas. La resolución judicial, que también condena a Koldo García a 19 años y ocho meses de cárcel, ha provocado una auténtica sacudida política y sitúa al presidente del Gobierno ante una de las jornadas parlamentarias más incómodas de la legislatura.
Mientras desde Moncloa se mantiene la agenda oficial sin declaraciones específicas sobre el fallo, la oposición ha elevado la presión sobre el jefe del Ejecutivo y exige explicaciones públicas sobre quien durante años fue uno de sus colaboradores más estrechos dentro del PSOE y del Gobierno de España.
La atención política se traslada ahora al Congreso de los Diputados, donde Sánchez comparecerá este miércoles en una sesión marcada inevitablemente por la histórica sentencia del Supremo. PP y Vox ya han anunciado que reclamarán responsabilidades políticas y pedirán explicaciones sobre las consecuencias de una condena que afecta a quien fuera secretario de Organización socialista y ministro de Transportes.
El silencio mantenido hasta ahora por el presidente contrasta con la magnitud de una resolución judicial que golpea de lleno al entorno político que acompañó a Sánchez durante su llegada y consolidación en La Moncloa.
La gran incógnita es si el presidente romperá finalmente su silencio desde la tribuna del Congreso o si optará por mantener una estrategia de distanciamiento respecto a un caso que amenaza con monopolizar el debate político de los próximos días.
El Congreso espera la respuesta de Sánchez
La comparecencia del miércoles se produce apenas horas después de conocerse una sentencia que supone la mayor condena dictada contra un exministro de la democracia. La oposición prepara una ofensiva parlamentaria centrada en las responsabilidades políticas derivadas del caso y en la relación que mantuvieron Sánchez y Ábalos durante años.