Adeje destapa el negocio oculto de las chabolas: algunas se usan como segunda residencia y alquiler vacacional

Lo que nació como un problema ligado a la exclusión social ha derivado en una realidad mucho más compleja. El Ayuntamiento de Adeje ha detectado que parte de las chabolas y asentamientos ilegales existentes en el municipio están siendo utilizadas como segundas residencias e incluso como alojamientos destinados al alquiler vacacional, una situación que ha llevado al consistorio a convocar una reunión urgente con distintas administraciones públicas.

La detección se ha producido en varios enclaves del municipio, especialmente en zonas cercanas a la costa y antiguos terrenos agrícolas, donde durante los últimos años se ha incrementado la presencia de construcciones levantadas al margen de la legalidad urbanística. La preocupación municipal radica en que algunas de estas edificaciones ya no responden únicamente a necesidades habitacionales derivadas de la crisis de vivienda, sino que habrían pasado a formar parte de un circuito de uso residencial temporal e incluso de explotación económica.

El Ayuntamiento considera que la situación requiere una actuación coordinada entre administraciones para frenar el crecimiento de los asentamientos y analizar caso por caso la realidad de quienes ocupan estos espacios. La aparición de usos vinculados al alquiler turístico añade un nuevo elemento de preocupación en un municipio sometido a una enorme presión inmobiliaria y turística.

Adeje es uno de los municipios donde más se ha encarecido el acceso a la vivienda en los últimos años. La combinación de escasez de oferta residencial, crecimiento poblacional y auge turístico ha provocado que muchas familias tengan dificultades para encontrar alojamiento, mientras proliferan fórmulas irregulares de ocupación del suelo.

El consistorio pretende ahora reforzar la vigilancia y coordinar medidas que permitan atajar una problemática que va más allá del chabolismo tradicional y que amenaza con consolidar nuevas formas de ocupación ilegal en pleno corazón turístico del sur de Tenerife.