La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, ha reforzado la candidatura de la ciudad para convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031, una apuesta estratégica con la que la capital grancanaria aspira a situarse en el mapa cultural del continente y proyectar su singularidad como región ultraperiférica de la Unión Europea.
Durante la presentación de la candidatura, Darias defendió el papel de Las Palmas de Gran Canaria como una ciudad abierta, diversa y conectada históricamente con Europa, África y América. La regidora subrayó que la condición ultraperiférica del Archipiélago no supone una debilidad, sino una oportunidad para aportar una visión diferente al proyecto europeo desde el Atlántico.
La candidatura pretende convertir la cultura en un motor de transformación social, económica y urbana durante los próximos años. El proyecto busca implicar a instituciones, colectivos culturales, universidades, empresas y ciudadanía en una estrategia común que trascienda el ámbito artístico y sirva para reforzar la proyección internacional de la ciudad.
Desde el Ayuntamiento se considera que la capital grancanaria reúne las condiciones necesarias para competir con garantías por una distinción que supone una importante ventana de promoción internacional, atracción turística y generación de actividad económica. La experiencia de otras ciudades europeas demuestra que el reconocimiento suele traducirse en inversiones culturales, mejora de infraestructuras y un incremento de la visibilidad exterior.
La carrera por la Capital Europea de la Cultura 2031 apenas comienza, pero Las Palmas de Gran Canaria ya ha puesto en marcha su ofensiva institucional. El objetivo es convencer a Europa de que el Atlántico también puede convertirse en uno de los grandes centros culturales del continente y que Canarias tiene mucho que aportar al relato común europeo del siglo XXI.