El precio del suelo urbano en Canarias registró un incremento cercano al 14% durante el primer trimestre de 2026, consolidando una tendencia al alza que sigue tensionando el mercado inmobiliario del Archipiélago. El encarecimiento del suelo supone un nuevo obstáculo para la construcción de viviendas y amenaza con seguir impulsando los precios tanto de compra como de alquiler.
La subida se produce en un contexto de fuerte demanda y escasez de oferta, una combinación que ha convertido el acceso a la vivienda en una de las principales preocupaciones de los canarios. Promotores y expertos del sector advierten de que el aumento del coste de las parcelas termina repercutiendo directamente en el precio final de las nuevas promociones.
Los datos reflejan además un incremento de las operaciones de compraventa de suelo, lo que evidencia el interés inversor y la presión existente sobre un mercado cada vez más limitado. La falta de suelo disponible y la lentitud en el desarrollo urbanístico son señaladas como algunos de los factores que explican esta evolución.
El encarecimiento del suelo vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la necesidad de agilizar la planificación urbanística, liberar suelo para uso residencial y aumentar la construcción de vivienda protegida. Mientras tanto, el precio de la vivienda continúa alejándose de la capacidad económica de muchas familias, especialmente de los jóvenes que intentan acceder a su primera casa.