Las principales potencias del continente han decidido reforzar su coordinación ante un escenario internacional cada vez más complejo. Alemania, Francia y Reino Unido reunieron en Berlín a Italia y Polonia en una cumbre destinada a consolidar una posición común en materia de defensa, seguridad y apoyo a Ucrania. El encuentro, celebrado a las puertas de la próxima cumbre de la OTAN, busca fortalecer el papel de Europa en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, la presión de Rusia y las dudas sobre el futuro compromiso de Estados Unidos con la seguridad europea.
Los cinco líderes coincidieron en la necesidad de aumentar la capacidad defensiva del continente, impulsar el gasto militar y mejorar la coordinación estratégica entre los socios europeos. También respaldaron el mantenimiento de la ayuda a Kiev y defendieron que cualquier proceso de negociación con Moscú debe respetar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
La reunión supone además un paso más en la configuración de un núcleo duro europeo que aspira a ejercer un liderazgo político y militar más sólido dentro de la OTAN. Berlín, París, Londres, Roma y Varsovia pretenden actuar de forma coordinada ante los desafíos geopolíticos actuales y enviar una imagen de unidad en un momento especialmente delicado para la estabilidad del continente.