Canarias vive con el corazón puesto en Venezuela. El devastador doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el norte del país ha elevado el balance provisional a 188 fallecidos, más de 1.500 heridos y al menos 157 desaparecidos, mientras miles de efectivos continúan buscando supervivientes entre los escombros. Las autoridades advierten de que el número de víctimas podría aumentar conforme avanzan las labores de rescate.
La tragedia tiene un impacto directo en el Archipiélago. Canarias alberga la mayor comunidad venezolana de España, con más de 88.000 residentes, y mantiene además un estrecho vínculo con decenas de miles de canarios y descendientes que siguen viviendo en Venezuela. Desde que se conoció la magnitud del desastre, cientos de familias permanecen pendientes del teléfono y de las redes sociales intentando localizar a sus seres queridos.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, suspendió su agenda institucional para seguir la evolución de la emergencia y coordinar la respuesta del Ejecutivo autonómico. El Gobierno mantiene contacto permanente con las 22 asociaciones canarias implantadas en Venezuela, consideradas el principal enlace con la histórica colonia canaria, así como con el Consulado de España y las autoridades competentes para conocer las necesidades más urgentes y canalizar la ayuda que pueda ser necesaria.
Las zonas de La Guaira, Caracas, Carabobo, Yaracuy, Aragua y Miranda concentran los daños más graves, con edificios derrumbados, hospitales saturados y graves problemas en el suministro eléctrico y las comunicaciones.
La catástrofe ha vuelto a demostrar que Venezuela sigue siendo la novena isla para Canarias. Más allá de los miles de kilómetros que separan ambos territorios, los lazos familiares, históricos y emocionales convierten esta tragedia en un golpe compartido que mantiene movilizado a todo el Archipiélago.