El Cabildo de Gran Canaria activa nuevas restricciones ante el riesgo extremo de incendios forestales provocado por el episodio de altas temperaturas que afecta al Archipiélago y las condiciones de sequedad del terreno.
Las medidas entran en vigor este domingo y suponen el cierre de zonas de monte y la prohibición de acceder a determinadas áreas forestales, además de impedir el uso del fuego en exteriores para reducir al máximo cualquier posibilidad de incendio.
La alerta afecta especialmente a las zonas situadas a partir de los 400 metros de altitud, donde se limitan actividades en espacios naturales, áreas recreativas, senderos y pistas forestales mientras se mantengan las condiciones de peligro.
Entre las prohibiciones figura encender fuego, realizar quemas, utilizar barbacoas o cualquier elemento que pueda generar chispas o provocar una ignición. Las administraciones insisten además en la necesidad de extremar la prudencia y evitar comportamientos de riesgo durante los próximos días.
El dispositivo de prevención permanecerá pendiente de la evolución de la ola de calor, la humedad y el viento, factores clave en el comportamiento del fuego en una isla especialmente sensible durante el verano.