‘Canarias: cuando crecer ya no es suficiente’, por Víctor Portugués

Más empleo, más actividad, más turistas… y, sin embargo, cada vez más personas sienten que llegar a fin de mes cuesta más que nunca.


Canarias vuelve a crecer. Los datos económicos de este año lo confirman. El PIB mantiene una evolución positiva, el empleo sigue aumentando y el turismo continúa registrando cifras sólidas, con más de 8 millones de visitantes en el primer semestre de 2026.

Y sin embargo, algo no encaja. Porque al mismo tiempo que los indicadores macroeconómicos mejoran, crece también una sensación cada vez más extendida entre muchas familias, trabajadores y empresas: la de que vivir en Canarias resulta cada vez más difícil.


Quizá uno de los mayores errores que podemos cometer como sociedad sea confundir crecimiento con progreso.


MÁS ACTIVIDAD… PERO NO NECESARIAMENTE MÁS BIENESTAR

Canarias lleva años creciendo. Pero crecer no significa necesariamente prosperar.

Hoy tenemos más empleo, sí. Pero también salarios que siguen situándose entre los más bajos de España, con una media salarial que apenas supera los 1.650 euros mensuales.
Desde comienzos de 2023, el coste de la vida en Canarias ha aumentado en torno a un 11%, según la evolución acumulada del IPC, erosionando la capacidad adquisitiva de miles de hogares.


Eso significa algo muy simple: aunque muchas personas trabajan, muchas viven peor.

EL GRAN PROBLEMA: PRODUCIR POCO VALOR

Aquí aparece uno de los grandes debates de fondo: la productividad.
Canarias sigue teniendo una productividad por hora trabajada inferior a la media nacional.

Y eso tiene consecuencias directas. Porque sin productividad es más difícil subir salarios, invertir, innovar y competir.


EL ABSENTISMO: EL SÍNTOMA INCÓMODO

Canarias lidera hoy el absentismo laboral en España. La tasa supera el 9%, frente a una media nacional del 7,1%.

Cada día, en torno a 70.000 trabajadores no acuden a su puesto de trabajo.
Eso tiene un impacto económico superior a 3.000 millones de euros anuales.

Pero el absentismo no es solo un problema de empresa. Es un termómetro:


Mide desgaste.

Mide fatiga.

Mide estrés.

Mide salud mental.

Mide frustración.

Mide desconexión con el trabajo.


Y también, en algunos casos, una progresiva pérdida de cultura del compromiso. Ese es el debate incómodo.


Y genera más costes, más retrasos, más tensión operativa y menos margen para mejorar salarios.

CANARIAS NECESITA ALGO MÁS QUE ACTIVIDAD

No se trata de cuestionar el crecimiento. Crecer es importante.
Pero no puede ser suficiente.Canarias necesita transformar actividad en valor.

Y para eso hacen falta decisiones concretas.


Primero: más formación útil y conectada con la realidad empresarial.

La FP Dual debe dejar de ser una excepción y convertirse en una pieza central del sistema productivo.

Segundo: mejor organización empresarial.

Productividad no es exprimir más. Es organizar mejor.Digitalizar procesos. Reducir tiempos muertos. Eliminar duplicidades. Mejorar liderazgo. Fomentar equipos cohesionados. Porque el compañerismo también es productividad.

Tercero: un plan serio de salud laboral y salud mental.

No podemos seguir viendo el absentismo solo como una cifra. Hay que actuar sobre sus causas: Fatiga, estrés, ansiedad y Burnout. La prevención debe incorporar bienestar laboral.

Cuarto: menos burocracia y más agilidad administrativa.

Cada licencia que tarda años. Cada inversión que se paraliza. Cada expediente que se pierde. Todo eso es improductividad estructural.  Canarias necesita un gran pacto por la simplificación administrativa.


Quinto: diversificar de Verdad:  

Más industria.  Más economía circular.  Más tecnología.Más digitalización. Más economía azul y más valor añadido.


Y sexto: un gran pacto canario por la productividad.

Un pacto real entre empresas, sindicatos, administración y sociedad.
Porque la productividad no es un problema de una parte. Es un reto colectivo.

EL VERDADERO DEBATE

Quizá el gran problema de Canarias no sea que crece poco.
Canarias crece. El problema es cómo crece. Cómo distribuye ese crecimiento.
Cómo transforma actividad en bienestar.Y cómo convierte esfuerzo en oportunidades reales.

Porque una economía donde el trabajo no mejora la vida de las personas empieza a generar frustración.


Y una economía donde las empresas sienten que cada vez cuesta más producir, organizar y sostener equipos empieza a perder fortaleza.


El gran problema de Canarias no es económico. Es de modelo. Y cuanto antes lo entendamos, antes podremos empezar a corregirlo.