La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, mueve ficha en los tribunales españoles. Según avanza El Mundo en su portada de este lunes, la dirigente venezolana ha presentado una querella contra el empresario Víctor de Aldama por un presunto delito de injurias y ha incorporado a su defensa al exjuez Baltasar Garzón.
La acción judicial llega después de las declaraciones de Aldama sobre supuestos vínculos relacionados con el petróleo venezolano y la financiación política, unas acusaciones que Delcy Rodríguez niega y considera falsas.
El empresario, por su parte, mantiene sus afirmaciones mientras la investigación continúa en la Audiencia Nacional. El caso vuelve a situar el llamado “Delcygate” y sus derivadas en el centro del debate político y judicial en España.