“Si un camino se cierra, no cambies de sueño: cambia de ruta. No pierdas tiempo peleando contra el muro”, por Randy Mendiguchía

A veces nos empeñamos tanto en llegar por un camino concreto que, cuando este se cierra, creemos que también ha fracasado nuestro objetivo. Y no es verdad.

La vida rara vez sale como la habíamos dibujado. Se cierran puertas, aparecen obstáculos y cambian las circunstancias, pero eso no significa que tengas que abandonar aquello que quieres conseguir.

Hay personas que confunden cambiar de estrategia con rendirse. Y es justo al revés. Rendirse es abandonar el objetivo. Cambiar de estrategia es demostrar que lo importante nunca fue el camino, sino llegar.

Este domingo, recuerda: No siempre podrás elegir el camino, pero casi siempre podrás decidir seguir caminando.