El mundo del cine despide a Sam Neill, uno de los actores más queridos y respetados de su generación. El intérprete neozelandés ha fallecido este lunes de manera repentina a los 78 años en Sídney, según ha confirmado su familia a través de un comunicado. La noticia ha causado una enorme conmoción en la industria cinematográfica y entre millones de seguidores de todo el mundo.
Neill alcanzó la fama internacional al dar vida al paleontólogo Alan Grant en Jurassic Park (1993), un personaje convertido en icono del cine de aventuras. A lo largo de una trayectoria de más de cinco décadas participó en más de 150 producciones, entre ellas El piano, La caza del Octubre Rojo, Horizonte final y Peaky Blinders.
Su familia ha explicado que el fallecimiento fue “repentino e inesperado” y ha destacado que el actor había superado el cáncer que padecía desde 2022. Hollywood pierde así a una figura elegante, versátil y profundamente admirada, cuyo legado permanecerá para siempre en la historia del séptimo arte.