La atención hospitalaria se consolida como el principal punto débil de la sanidad pública canaria. Las consultas con especialistas reciben una valoración de 5,33 sobre 10, la segunda más baja del país, mientras que la asistencia durante los ingresos hospitalarios alcanza un 6,62, la peor nota entre todas las comunidades autónomas. A ello se suma la baja valoración de las urgencias hospitalarias, que obtienen un 5,29, también el peor registro autonómico y por debajo de la media nacional de 5,88.
La percepción de la ciudadanía también evidencia dificultades en la coordinación del sistema. Apenas el 39,6% de los canarios considera buena o muy buena la comunicación entre atención primaria, centros de especialidades y hospitales, casi diez puntos menos que la media estatal (49,4%). Se trata del porcentaje más bajo de todas las comunidades.
A pesar de estas críticas, los centros de salud mantienen una valoración más favorable. Las consultas de atención primaria alcanzan un 6,56 sobre 10, superando la media española (6,27), mientras que las urgencias de estos centros reciben un 6,43, también ligeramente por encima del conjunto del Estado.
Esta confianza en la atención primaria se refleja además en el uso de los servicios. Canarias es la comunidad donde una mayor proporción de pacientes acude a las urgencias de los centros de salud. El 55,2% de las últimas asistencias urgentes se produjo en estos dispositivos, frente al 40,8% de media nacional. En cambio, solo el 37,2% recurrió a las urgencias hospitalarias, el porcentaje más bajo del país.
La comparación con otras comunidades tampoco deja una imagen positiva. El 25,6% de los canarios considera que los servicios sanitarios del Archipiélago son peores que los del resto de España, mientras que solo el 13,8% opina lo contrario. La percepción negativa también alcanza a los recursos disponibles: un 32,1% cree que Canarias dispone de peores medios técnicos, un porcentaje que duplica ampliamente la media nacional. Además, el 23,8% considera que la organización del sistema es inferior y el 29% entiende que cuenta con menos financiación.
Todos estos factores se reflejan en la valoración global de la sanidad pública canaria. El Barómetro Sanitario de 2025, elaborado por el Ministerio de Sanidad junto al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), otorga al sistema una nota de 5,77 sobre 10, inferior a la media nacional de 6,02. Solo Andalucía presenta una calificación más baja, con un 5,37.
Pese a ello, casi la mitad de la población mantiene una percepción moderadamente positiva del sistema. El 49,7% considera que la sanidad funciona bien o bastante bien, aunque necesita algunos cambios, una cifra ligeramente inferior al 51,6% registrado en el conjunto de España. Por el contrario, el 21,9% cree que funciona mal y requiere reformas profundas, superando la media estatal del 20,2%.
Otro de los servicios que recibe una valoración inferior a la nacional es el de emergencias sanitarias del 061 y el 112. Aunque continúa siendo uno de los mejor considerados, obtiene en Canarias un 6,93 sobre 10, frente al 7,26 de media en el resto del país.