Siete detenidos en Gran Canaria, entre ellos un policía local, por una red dedicada al tráfico de cocaína y hachís

La Policía Nacional ha desarticulado en Gran Canaria una presunta organización criminal dedicada a la introducción y distribución de cocaína y hachís en el archipiélago. La operación, denominada ‘Tijuana’, se ha saldado con la detención de siete personas, entre ellas un agente de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria.

La actuación permitió intervenir más de 300 kilogramos de hachís, dos kilogramos de cocaína, dos armas cortas, 55.000 euros en efectivo, ocho vehículos, una embarcación semirrígida, una docena de teléfonos móviles y abundante documentación relacionada con la investigación.

Los agentes practicaron seis registros en viviendas y locales comerciales ubicados en Las Palmas de Gran Canaria, Ingenio y San Bartolomé de Tirajana. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones a medida que avance el análisis del material incautado.

Las pesquisas, desarrolladas durante un año por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO), permitieron acreditar la capacidad logística del grupo para trasladar droga entre distintas islas, así como identificar los presuntos vínculos de su supuesto líder, conocido como ‘Juke’, con ‘El Buque’ y con personas relacionadas con el Cártel de Los Balcanes.

Según la Policía Nacional, la organización estaba «perfectamente estructurada» y era encabezada presuntamente por ‘Juke’, un individuo al que los investigadores seguían desde hacía años «por su capacidad para introducir y distribuir importantes cantidades» de sustancias estupefacientes.

La investigación comenzó tras detectarse una operación en la que los sospechosos «transportaban más de 300 kilogramos de hachís en una furgoneta alquilada», lo que permitió a los agentes avanzar en el desmantelamiento del grupo.

En relación con ‘El Buque’, nombre con el que se conoce a José Ramón A.C., la Policía recuerda que permanece en prisión desde hace casi un año y que está considerado como «uno de los mayores narcotraficantes de Canarias». Su figura adquirió notoriedad pública tras el secuestro de su mujer y su hijo en una villa del sur de Gran Canaria, un caso resuelto por los agentes en apenas 48 horas antes de su arresto en la operación ‘Lazos de sangre’.

En un comunicado, la Policía Nacional subraya que «mantiene un firme compromiso en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, intensificando la investigación de aquellas organizaciones que pretenden utilizar Canarias como punto estratégico para el almacenamiento y distribución de sustancias estupefacientes».