Veinticuatro horas después de la condena a nueve años de inhabilitación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por cooperación necesaria en un delito de prevaricación administrativa, el Ejecutivo mantiene intacta su defensa y da por hecho que la sentencia será recurrida.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, reiteró que el Ejecutivo discrepa de la resolución judicial, recordó que la Fiscalía había solicitado la absolución y mostró su confianza en que instancias superiores revoquen la condena.
Mientras tanto, Pedro Sánchez ha optado por el silencio. Durante su comparecencia institucional en La Línea de la Concepción con motivo del histórico acuerdo sobre Gibraltar y la demolición de la Verja, el presidente centró todo su discurso en el pacto alcanzado entre España, el Reino Unido y la Unión Europea, sin realizar ninguna referencia a la condena de su hermano ni responder públicamente sobre ese asunto.
La Audiencia Provincial de Badajoz considera acreditado que la plaza que ocupó David Sánchez en la Diputación fue creada de forma irregular para favorecer su contratación, motivo por el que lo condenó a una pena de inhabilitación. La resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.
El contraste entre el respaldo mostrado desde Moncloa y el silencio del presidente en un acto de máxima relevancia institucional marca la primera jornada política tras una sentencia que vuelve a situar al entorno familiar de Pedro Sánchez en el centro del debate público.