Polémica en Venezuela por la gestión de los escombros mientras la OMS alerta del riesgo de brotes y avisa de que el mundo sigue expuesto a una nueva pandemia.
La tragedia provocada por los terremotos en Venezuela suma una nueva controversia. En las últimas horas se han difundido imágenes que muestran camiones descargando escombros en la franja litoral de La Guaira, lo que ha desatado denuncias de vecinos y colectivos ecologistas, que alertan del posible impacto ambiental sobre las playas y el ecosistema marino.
Las autoridades venezolanas, por su parte, niegan que se estén vertiendo residuos al mar y sostienen que las imágenes difundidas en redes sociales están descontextualizadas o son falsas.
Mientras continúa la retirada de toneladas de escombros, la Organización Panamericana de la Salud ha advertido de que la emergencia ha entrado en una fase «crítica». El organismo alerta de que el hacinamiento en refugios, la falta de agua potable, las deficiencias de saneamiento y la baja cobertura de vacunación elevan el riesgo de brotes de enfermedades infecciosas. Además, subraya que la gestión de cadáveres y de los escombros constituye uno de los principales desafíos sanitarios y ambientales tras el desastre.
En paralelo, la Organización Mundial de la Salud insiste en que el mundo sigue siendo vulnerable a una nueva pandemia si no mejora su preparación frente a futuras emergencias sanitarias, advirtiendo de que la reducción de la inversión en prevención y vigilancia aumenta el riesgo de afrontar una crisis similar o incluso más grave que la vivida con la COVID-19.