La Asociación Gremial del Taxi de Santa Cruz de Tenerife ha reclamado una revisión de los dispositivos de control de alcoholemia que se activan al término de los grandes eventos de la capital, al considerar que están provocando importantes retenciones que afectan directamente al transporte público. El colectivo pide que taxis y guaguas dispongan de un paso prioritario que permita mantener la fluidez del servicio sin comprometer la seguridad vial.
Según denuncia la organización, tras citas multitudinarias como el Cook Music Fest, el Carnaval o grandes conciertos, los vehículos de transporte público llegan a permanecer más de dos horas retenidos en los controles establecidos por la Guardia Civil. Una situación que, aseguran, repercute tanto en los profesionales como en los miles de usuarios que intentan regresar a sus casas una vez finalizados los eventos.
La Gremial sostiene que estas esperas disparan el tiempo de los trayectos y, en el caso del taxi, incrementan el coste final de las carreras, mientras que las guaguas también ven alterados sus horarios y frecuencias. Por ello, considera que el transporte público debe recibir un tratamiento diferenciado al ser una pieza clave para facilitar una movilidad segura y ordenada tras las grandes concentraciones de personas.
El colectivo insiste en que su propuesta no pretende eliminar los controles de alcoholemia, cuya labor preventiva considera necesaria, sino compatibilizar la seguridad con una mejor gestión de la movilidad, evitando que los vehículos destinados al transporte colectivo queden atrapados durante largos periodos de tiempo.
La petición se suma al debate abierto sobre la organización de la movilidad en Santa Cruz durante los grandes eventos, después de que en las últimas semanas distintos sectores hayan advertido de los problemas de tráfico y accesibilidad registrados en varios dispositivos especiales celebrados en la capital tinerfeña.