Arona planta cara al mayor asentamiento ilegal del sur de Tenerife con un macrooperativo sin precedentes

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El Ayuntamiento despliega un amplio dispositivo policial y técnico en Los Vivitos, con 64 viviendas inspeccionadas, 17 construcciones precintadas, 94 personas identificadas y un detenido en una actuación que busca recuperar la legalidad urbanística y afrontar un grave problema social.

El Ayuntamiento de Arona ha ejecutado este martes uno de los mayores operativos desarrollados en Canarias contra un asentamiento irregular. El dispositivo, coordinado desde el Área de Urbanismo y con la participación de Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, SEPRONA, técnicos municipales y Servicios Sociales, se desplegó desde primera hora de la mañana en el asentamiento de Los Vivitos, situado en el paraje de Malpaso-Buzanada.

La actuación permitió inspeccionar 64 construcciones, identificar a 94 personas, precintar 17 edificaciones levantadas de forma irregular, detener a una persona, formular una denuncia por tenencia de marihuana e iniciar diligencias por presuntos vertidos ilegales y posibles peleas de gallos. Asimismo, la Brigada de Extranjería realizó comprobaciones sobre la situación administrativa de los residentes.

Desde el Consistorio se enmarca esta intervención dentro de una estrategia iniciada hace meses para frenar la ocupación irregular de suelo rústico y recuperar espacios que durante años han crecido al margen de la planificación urbanística. La alcaldesa, Fátima Lemes, avanzó que este operativo será el primero de otros que ya están preparados para actuar sobre diferentes asentamientos del municipio.

No obstante, el fenómeno trasciende el ámbito policial y urbanístico. Muchas de las personas que residen en estos núcleos aseguran que han llegado a ellos al no poder acceder a una vivienda debido al elevado precio de los alquileres y a la escasa oferta residencial en el sur de Tenerife. Esa realidad convierte el problema en uno de los principales desafíos sociales de Arona y de buena parte de Canarias, donde la emergencia habitacional se ha intensificado en los últimos años.

El Ayuntamiento insiste en que la respuesta debe ser integral: aplicar la legalidad urbanística, impedir nuevas ocupaciones y, al mismo tiempo, coordinar con los servicios sociales la atención a las familias en situación de mayor vulnerabilidad. La intención es evitar que continúe creciendo un fenómeno que genera problemas de seguridad, salubridad, impacto ambiental y convivencia.

Los Vivitos, el reflejo de la crisis de la vivienda en el sur

El asentamiento de Los Vivitos se ha convertido en uno de los mayores símbolos de la emergencia habitacional que vive el sur de Tenerife. Levantado sobre suelo rústico entre Guaza y Buzanada, ha crecido durante los últimos años al calor de un mercado inmobiliario cada vez más inaccesible para cientos de familias.

El propio Ayuntamiento de Arona, junto a Cáritas, ha alertado recientemente de la magnitud del problema. El municipio ha detectado cerca de 400 personas en situación de exclusión residencial extrema y la existencia de 22 asentamientos informales, concentrados principalmente en Los Cristianos, Costa del Silencio, Las Galletas, El Fraile y otros núcleos del litoral.

La falta de vivienda asequible, el incremento de los alquileres y la presión demográfica han convertido la vivienda en uno de los grandes retos del sur de Tenerife. Mientras las administraciones tratan de recuperar la legalidad urbanística en enclaves como Los Vivitos, el debate de fondo sigue siendo el mismo: cómo ofrecer alternativas habitacionales a quienes no encuentran una vivienda digna sin permitir que proliferen asentamientos irregulares que terminan generando nuevos problemas de seguridad, convivencia y ordenación del territorio.