El Parlamento de Canarias celebró este martes la última sesión de control al Gobierno antes del parón estival con un debate centrado en las relaciones entre Canarias y el Estado, la financiación autonómica, la vivienda, la inflación y los principales retos que afronta el Archipiélago.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, defendió la necesidad de que el Estado atienda las demandas históricas de las Islas y reclamó un mayor compromiso con una comunidad que, según sostuvo, continúa soportando desafíos estructurales como la presión migratoria, el déficit de vivienda, el incremento del coste de la vida y la insuficiencia del actual sistema de financiación. Durante el debate insistió en que Canarias necesita una respuesta específica por su condición ultraperiférica y por las singularidades derivadas de la insularidad.
La oposición aprovechó la última sesión del curso político para cuestionar la gestión del Ejecutivo autonómico, especialmente en materia de vivienda, sanidad y políticas sociales, mientras el Gobierno defendió que ha mantenido la estabilidad institucional y ha impulsado medidas para afrontar los principales problemas del Archipiélago pese al contexto económico y a la falta de acuerdos con el Ejecutivo central.
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la necesidad de redefinir la relación entre Canarias y el Estado. Clavijo volvió a reclamar el cumplimiento de los compromisos adquiridos con el Archipiélago y advirtió de que muchas de las grandes políticas públicas dependen de una mayor implicación del Gobierno de España.
Con esta sesión concluye la actividad parlamentaria ordinaria antes del mes de agosto. Salvo convocatoria extraordinaria, el Parlamento retomará su actividad tras el verano con la negociación de los Presupuestos de 2027, la crisis de la vivienda, la financiación autonómica y la gestión migratoria como principales asuntos sobre la mesa.