Juan Avello toma posesión como presidente del TSJC con el reto de agilizar los juzgados y reforzar la independencia judicial

El nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), Juan Avello, ha asegurado este jueves que ejercerá el cargo con el compromiso de defender «con serenidad y firmeza» la autonomía del Poder Judicial y de impulsar medidas para hacer frente a la elevada litigiosidad que registra el archipiélago.

Tras tomar posesión ante la presidenta del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, Avello afirmó que la «litigiosidad endémica» que afecta a Canarias dificulta ofrecer una respuesta ágil y de calidad a los ciudadanos, un objetivo que situó entre las principales prioridades de su mandato.

El magistrado recordó que este desafío ya figuraba entre los ejes estratégicos de actuación que presentó durante el proceso de selección para presidir el TSJC, etapa en la que desempeñó durante los últimos cinco años el cargo de juez decano del partido judicial de Las Palmas de Gran Canaria.

Durante su intervención, Avello reivindicó la independencia judicial como un pilar esencial del Estado de derecho y subrayó que no constituye «un privilegio corporativo», sino una garantía para proteger los derechos y libertades de la ciudadanía.

«Las leyes pueden reorganizar los tribunales, pero la verdadera fortaleza de la Justicia reside en la independencia con la que los jueces ejercemos nuestra función y en la confianza que los ciudadanos depositan en sus tribunales», señaló.

El nuevo presidente añadió que una justicia imparcial resulta imprescindible para garantizar que «el fuerte no abuse del débil».

Avello también destacó que asume la presidencia de un Tribunal Superior de Justicia «más moderno y mejor organizado» gracias al trabajo desarrollado por su predecesor, Juan Luis Lorenzo Bragado, cuyo esfuerzo quiso reconocer públicamente.

En relación con las necesidades de infraestructuras judiciales en Canarias, mostró su confianza en que el compromiso del Gobierno autonómico con la inversión en Justicia permita resolver las carencias existentes mediante el trabajo conjunto entre instituciones.

A su juicio, destinar recursos al sistema judicial supone «invertir en libertad, seguridad y progreso económico».

El magistrado incidió igualmente en la necesidad de reforzar la dimensión humana de la Administración de Justicia y expresó su deseo de que «la próxima gran revolución» del sistema pase por situar nuevamente a las personas en el centro de la actividad judicial.

Asimismo, trasladó su compromiso de colaboración con todos los profesionales que integran la Administración de Justicia en Canarias —jueces, fiscales, letrados de la Administración de Justicia, médicos forenses, funcionarios, equipos técnicos y personal de apoyo—, así como con el conjunto de operadores jurídicos.

Entre sus objetivos, Avello también destacó la importancia de transmitir una imagen equilibrada del funcionamiento de la Justicia, poniendo en valor los aspectos que funcionan correctamente sin dejar de trabajar en la corrección de las deficiencias existentes.

Natural de Oviedo y nacido en 1975, Juan Avello ejerce como magistrado en Canarias desde 2007 y, hasta su nombramiento como presidente del TSJC, ocupaba la presidencia del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria.