Wikie y Keijo serán trasladadas próximamente desde Francia a Tenerife en una compleja operación que vuelve a situar al parque del Puerto de la Cruz ante el reto de garantizar el bienestar y futuro de dos grandes cetáceos.
Loro Parque vuelve a asumir un desafío de enorme dimensión en materia de cuidado y protección animal. Las dos orcas que todavía permanecen en Marineland de Antibes, cerrado desde hace más de un año y medio, serán trasladadas próximamente a Tenerife para iniciar una nueva etapa en las instalaciones del parque del Puerto de la Cruz.
El centro francés confirmó este martes el próximo traslado a España de los cetáceos que todavía permanecen en sus instalaciones. Las orcas Wikie y Keijo tendrán como destino Loro Parque, mientras que cuatro delfines viajarán a Valencia.
La operación permitirá poner fin a meses de incertidumbre sobre el futuro de los animales después del cierre de Marineland. Desde entonces, sus cuidadores han continuado atendiendo a los ejemplares mientras se analizaban diferentes alternativas para encontrar un destino adecuado.
La elección de Tenerife coloca nuevamente en primer plano la experiencia acumulada por Loro Parque durante décadas en el manejo, atención veterinaria y bienestar de grandes especies marinas. El centro tinerfeño cuenta con equipos especializados, instalaciones preparadas y profesionales con experiencia específica en el cuidado de orcas.
El traslado será además una operación logística de enorme complejidad. Wikie y Keijo deberán viajar en avión desde Francia hasta Canarias bajo un dispositivo especialmente diseñado para garantizar su seguridad y bienestar durante todo el recorrido. Veterinarios, cuidadores y especialistas tendrán que coordinar cada fase, desde su preparación en Antibes hasta su llegada y posterior adaptación en Puerto de la Cruz.
Loro Parque ya había mostrado su disposición a colaborar para ofrecer una solución a la situación de los animales, siempre dentro de los procedimientos y autorizaciones exigidos por las administraciones competentes. Ahora, con el traslado cada vez más próximo, comienza una fase especialmente delicada.
La llegada a Tenerife no terminará con el viaje. A partir de ese momento se iniciará un periodo de adaptación y seguimiento permanente en el que los especialistas deberán evaluar el comportamiento, alimentación y evolución de ambas orcas antes de avanzar progresivamente en su integración en el nuevo entorno.
El futuro de los ejemplares había generado durante los últimos meses un intenso debate, con diferentes propuestas sobre cuál debía ser su destino tras el cierre del parque francés. Finalmente, la solución conduce hasta Canarias y sitúa a Loro Parque ante una nueva responsabilidad internacional.
No será la primera vez que el parque tinerfeño participa en la acogida de animales procedentes de situaciones excepcionales. Su trabajo en conservación, investigación y cuidado de especies ha convertido sus instalaciones y su fundación en referentes internacionales, una trayectoria que ahora tendrá un nuevo capítulo con Wikie y Keijo.
Tenerife se prepara así para recibir a las dos últimas orcas de Marineland. Tras más de un año y medio de incertidumbre en Francia, Loro Parque afrontará el reto de proporcionarles cuidado, estabilidad y protección en su nueva etapa en Canarias.
