Nuevo golpe al bolsillo de los canarios. Las tarifas que soportan las mercancías procedentes de los grandes mercados asiáticos afrontan desde septiembre un fuerte incremento, con subidas que en las conexiones con China e India rondarán el 130%, según la información recabada por La Gaceta de Canarias. El encarecimiento amenaza con terminar trasladándose al consumidor.
Septiembre llega a Canarias con una nueva amenaza para los precios. Los fletes marítimos que permiten traer al Archipiélago buena parte de las mercancías importadas afrontan un fuerte incremento, especialmente en las rutas procedentes de China e India, donde las tarifas pueden llegar prácticamente a duplicarse e incluso superar ese umbral.
El incremento que maneja La Gaceta de Canarias alcanza alrededor del 130% en determinadas operaciones y rutas, una subida que comienza a trasladarse al mercado desde septiembre y que vuelve a colocar a las Islas ante uno de sus principales problemas estructurales: la enorme dependencia del transporte marítimo para abastecer un territorio alejado del continente europeo.
El movimiento no es exclusivamente canario. El transporte marítimo internacional atraviesa un nuevo periodo de fuertes tensiones, con importantes oscilaciones en el precio de los contenedores y dificultades en algunos de los principales corredores comerciales del planeta.
Detrás de esta escalada aparecen varios factores simultáneos. Los conflictos geopolíticos continúan condicionando las grandes arterias del comercio internacional, mientras las alteraciones de las rutas obligan a las compañías a asumir mayores costes. A ello se suma el precio del combustible y el incremento general de los gastos asociados al transporte y la logística.
China vuelve a estar en el centro del problema por el enorme peso de sus exportaciones hacia Europa y Canarias. Pero también preocupa India, un mercado cada vez más importante para las cadenas internacionales de suministro y con conexiones crecientes con los puertos de las Islas.
De hecho, el Puerto de Las Palmas acaba de reforzar su conexión con India a través de la incorporación del puerto de Vizhinjam a las rotaciones internacionales de MSC, una operación que aumenta las posibilidades de intercambio entre el mercado asiático, Canarias, el Mediterráneo y África Occidental.
Canarias, especialmente expuesta
El impacto potencial en las Islas es mayor que en buena parte del territorio continental. Cualquier incremento importante del coste de trasladar un contenedor acaba incorporándose a la cadena de costes del producto que llega al establecimiento.
Textil, electrónica, pequeños electrodomésticos, muebles, componentes industriales, maquinaria, recambios, artículos para el hogar y multitud de productos manufacturados procedentes de Asia se encuentran entre los sectores potencialmente más expuestos.
La situación preocupa especialmente a importadores y distribuidores. Las empresas tendrán que decidir en las próximas semanas qué parte del incremento pueden absorber en sus márgenes y qué porcentaje tendrán que trasladar finalmente al precio de venta.
Canarias dispone de mecanismos específicos de compensación al transporte de mercancías precisamente por su condición insular y ultraperiférica. Sin embargo, una escalada internacional de esta magnitud vuelve a poner presión sobre toda la cadena logística.
El riesgo: que termine en la cesta de la compra
La gran incógnita es cuánto tardará el incremento en llegar al consumidor. El flete constituye uno de los primeros eslabones de la cadena: cuando aumenta sustancialmente el coste de introducir una mercancía en Canarias, ese sobrecoste puede terminar pasando sucesivamente al importador, al distribuidor, al comercio y finalmente al comprador.
La subida coincide además con septiembre, un mes especialmente complicado para muchas economías familiares por el regreso a la actividad ordinaria y los gastos asociados al comienzo del curso.
Canarias afronta así un nuevo golpe derivado de su dependencia exterior. Esta vez, la amenaza para el bolsillo llega por mar.
