El Archipiélago alcanza en julio los 236.000 afiliados vinculados al turismo pese a encontrarse en plena temporada baja. El sector supera registros de meses tradicionalmente más fuertes y encara agosto manteniendo el pulso del empleo.
Canarias vuelve a demostrar la fortaleza de su principal industria. El empleo turístico alcanzó en julio alrededor de 236.000 afiliados, una cifra que coloca al Archipiélago en máximos históricos y que adquiere todavía mayor relevancia por haberse producido en un periodo considerado tradicionalmente de temporada baja para las Islas.
El dato confirma un cambio progresivo en el comportamiento del mercado turístico canario. Las diferencias entre las temporadas alta y baja continúan existiendo, pero se reducen, mientras hoteles, restauración, transporte, actividades recreativas y otros servicios vinculados al visitante mantienen plantillas cada vez más estables durante el conjunto del año.
El comportamiento del empleo turístico también destaca dentro de un mercado laboral canario que cerró julio con más de 960.000 afiliados a la Seguridad Social. La hostelería volvió a funcionar como uno de los motores y compensó parcialmente las pérdidas de trabajadores que se producen cada verano en sectores como la Educación por la finalización del curso académico.
Precisamente la hostelería incorporó durante julio más de 2.000 trabajadores respecto al mes anterior, demostrando que el verano peninsular y europeo también está generando actividad en Canarias pese a encontrarse las Islas lejos de sus meses tradicionalmente más fuertes.
Los establecimientos hoteleros y extrahoteleros mantienen igualmente cifras elevadas. Durante julio recibieron alrededor de 1,3 millones de viajeros, mientras la ocupación se situó cerca del 79%. La facturación alojativa superó los 500 millones de euros, mejorando además los ingresos respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
Son números que permiten entender por qué el empleo está resistiendo en niveles históricamente elevados.
Agosto, a por otro mes histórico
La atención se traslada ahora a agosto. Los datos definitivos de afiliación turística todavía tendrán que esperar, pero los indicadores disponibles permiten anticipar otro mes especialmente fuerte para el mercado laboral vinculado al principal sector económico de Canarias.
El precedente también juega a favor. En agosto del pasado año el empleo relacionado con hostelería y agencias de viajes mantuvo un importante crecimiento interanual en Canarias, demostrando que el verano ha dejado de representar un profundo valle laboral para buena parte de la industria.
El reto no estará necesariamente en superar los aproximadamente 236.000 afiliados de julio. Una pequeña corrección mensual entraría dentro del comportamiento normal del mercado. La verdadera referencia será comprobar si Canarias consigue mantenerse alrededor de sus máximos históricos en pleno agosto.
Y todo apunta a que el Archipiélago continuará moviéndose en esa franja.
La evolución de las reservas, la actividad hotelera y el mantenimiento de la demanda turística permiten esperar un agosto nuevamente sólido. Habrá que aguardar a las estadísticas oficiales para conocer la cifra definitiva y determinar si se establece un nuevo récord.
Lo que ya dejan los datos de julio es una fotografía difícilmente imaginable hace algunos años: Canarias alcanza máximos de empleo turístico incluso cuando todavía faltan meses para entrar en su verdadera temporada alta.
El sector turístico consigue así extender progresivamente su capacidad para generar empleo durante prácticamente todo el calendario y llega al tramo final del verano con una nueva barrera en el horizonte: confirmar en agosto que los 236.000 empleos no fueron una excepción, sino la consolidación de un nuevo techo laboral en las Islas.
