La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este sábado que el acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos tendrá una duración de 25 años y permitirá al país aspirar a una producción superior a los 1,5 millones de barriles de crudo al día, dentro de un plan que contempla la recuperación y expansión de la industria energética venezolana.
Rodríguez detalló que el proyecto prevé actuar sobre 17 campos estratégicos de petróleo, que en conjunto cuentan con «un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo». El anuncio se produce después de que Washington y Caracas presentaran el viernes el pacto, considerado histórico por ambas partes.
La mandataria explicó que una de las principales actuaciones se desarrollará en la Faja Petrolífera del Orinoco, una extensa zona petrolera situada en el este y centro-este del país y que ocupa más de 55.000 kilómetros cuadrados. El proyecto contempla allí ocho bloques verdes, con unas regalías mínimas del 16 % y un impuesto sobre la renta del 34 %.
Según Rodríguez, estas condiciones permitirán contribuir a la recuperación económica del país. Al mismo tiempo, destacó que Estados Unidos aportará financiación, tecnología y capacidad operativa con el propósito de «adelantar la recuperación de una industria estratégica duramente golpeada por las sanciones».
«Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos», recalcó la presidenta encargada, que defendió que el acuerdo se basa en que «cada parte aporta aquello que puede hacer mejor».
La dirigente venezolana también puso el foco en los ingresos que podría generar el convenio. Tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, calculó que Venezuela podría obtener 209.335 millones de dólares a lo largo de la vigencia del acuerdo.
«En términos concretos, esto significa que por cada barril producido y vendido, cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país», afirmó Rodríguez en un mensaje difundido por la televisión estatal Venezolana de Televisión (VTV).
La presidenta encargada insistió además en la necesidad de que exista transparencia sobre el funcionamiento del proyecto y reclamó que los ciudadanos puedan conocer «cuánto se invierte, cuánto se produce, cuánto recibe el Estado y cuáles son las condiciones para los operadores».
El acuerdo contempla además la participación de grandes compañías energéticas internacionales. Rodríguez mencionó a Chevron, Repsol, Eni, Shell y BP, entre otras empresas, y aseguró que Caracas aspira a ampliar la dimensión del sector. «Nuestra meta va más allá con la firma de otros importantes acuerdos que incluyen a grandes empresas como Chevron, Repsol Eni, Shell, BP, entre otros. Queremos ser una potencia energética», señaló.
Las declaraciones de la mandataria llegan después de que un funcionario estadounidense indicara a CBS que el pacto incluiría una concesión de 100 años a una empresa conjunta privada. Según esa fuente, el Gobierno estadounidense tendría el control del 55 % de dicha compañía mediante su participación accionarial y su capacidad para obtener petróleo a precio de coste.
El funcionario describió esa sociedad como la segunda mayor propietaria corporativa de reservas probadas de petróleo del mundo, aunque no identificó públicamente a la empresa. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó el acuerdo como «una gran victoria tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano».
Rodríguez agradeció asimismo al presidente estadounidense, Donald Trump, y a Rubio los esfuerzos realizados para alcanzar el pacto, que supone un nuevo marco de cooperación energética entre ambos países.
