Canarias busca nuevas fórmulas para plantar cara al ‘rabo de gato’ en La Gomera

La lucha contra el rabo de gato, una de las especies invasoras más extendidas y dañinas de Canarias, llegará el próximo 19 de septiembre a La Gomera, donde el Gobierno autonómico analizará nuevas técnicas para tratar de limitar su proliferación y reducir su impacto ambiental.

La iniciativa se desarrollará dentro de una nueva edición de Rutas 2030, impulsada por el Gobierno de Canarias a través de Islas Responsables Lab (IRLab) y la asociación EMERGE, que en esta ocasión se trasladará a San Sebastián de La Gomera para recorrer el barranco de La Laja y el camino al Molino del Agua.

El principal reto será estudiar la presencia del Pennisetum setaceum, conocido popularmente como rabo de gato, y explorar nuevas vías que permitan combatir una especie que se ha convertido en un problema ambiental en el conjunto del Archipiélago. Su rápida expansión le permite colonizar nuevos espacios y desplazar a especies autóctonas y endémicas.

Más de 17 millones de euros invertidos

El problema no es nuevo. Los esfuerzos realizados hasta ahora para acabar con esta especie invasora no han logrado erradicarla y, según el Gobierno de Canarias, se han invertido más de 17 millones de euros en el Archipiélago en la lucha contra el rabo de gato.

Por ello, la iniciativa pretende poner el foco en la innovación y en la búsqueda de soluciones que puedan aplicarse sobre el terreno. La propuesta pretende conectar el conocimiento científico y tecnológico con la experiencia de quienes conocen de primera mano estos espacios naturales.

El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, ha defendido la necesidad de trasladar los objetivos de la Agenda Canaria 2030 a todos los territorios de las islas y ha subrayado que la sostenibilidad requiere compartir conocimiento y trabajar conjuntamente entre administraciones, ciudadanía, universidades y centros de investigación.

Ciencia e innovación frente a una amenaza ambiental

Rutas 2030 busca precisamente acercar la ciencia y la tecnología a los municipios rurales y utilizarlas para afrontar problemas concretos del territorio. La iniciativa ya ha pasado por distintos puntos de Canarias, entre ellos Gáldar, La Frontera, Tinajo, Puerto del Rosario y El Paso.

En La Gomera, el objetivo estará especialmente centrado en encontrar nuevas herramientas para frenar una planta que amenaza el equilibrio de los ecosistemas canarios y cuya expansión se ha convertido en uno de los grandes retos de conservación ambiental del Archipiélago.