ENV-308 ha superado su primer ensayo en humanos y pretende reproducir la acción de una molécula que libera el organismo durante el ejercicio intenso. De momento no está a la venta ni se ha demostrado todavía cuánto peso puede hacer perder.
Una pastilla capaz de aprovechar parte de la química que genera nuestro organismo cuando hacemos ejercicio. Esa es la apuesta de ENV-308, uno de los nuevos fármacos experimentales que pretende abrir otra vía en la carrera mundial contra la obesidad y que acaba de obtener resultados positivos en su primer ensayo clínico en humanos.
El medicamento está siendo desarrollado por la biotecnológica estadounidense Enveda y tiene una característica que lo diferencia de tratamientos como Ozempic, Wegovy o Mounjaro: no pertenece a la familia de los GLP-1 y se administra por vía oral una vez al día.
El objetivo es imitar los efectos de Lac-Phe, una molécula que el propio organismo libera especialmente durante el ejercicio intenso y que está relacionada con las señales de saciedad y la reducción del apetito. Los investigadores tratan así de convertir parte de esa respuesta metabólica natural en un medicamento.
Primer ensayo en 88 personas
La primera fase clínica ha incluido hasta ahora a 88 adultos sanos y estaba destinada principalmente a comprobar la seguridad, tolerancia y comportamiento del medicamento dentro del organismo.
Según los resultados comunicados por la compañía, ENV-308 fue bien tolerado en las diferentes dosis estudiadas, sin registrarse acontecimientos adversos graves, interrupciones de dosis ni abandonos del tratamiento. También mostró un buen perfil gastrointestinal, uno de los aspectos especialmente vigilados en los medicamentos destinados al control del peso.
Los investigadores detectaron además una reducción de los niveles circulantes de leptina, una hormona vinculada a la regulación del apetito y las reservas energéticas del organismo. Se trata, no obstante, de una señal preliminar que tendrá que confirmarse en estudios posteriores.
Todavía no se puede decir cuánto adelgaza
Aquí está la principal cautela. Este primer ensayo no estaba diseñado para comprobar la pérdida de peso, por lo que todavía no existen datos clínicos suficientes para afirmar cuántos kilos puede hacer perder ENV-308 en personas.
Los próximos estudios analizarán precisamente el efecto sobre el peso, la composición corporal y otros parámetros metabólicos. La compañía prepara además una fase 2 para estudiar si el medicamento puede ayudar a mantener el peso perdido después de abandonar tratamientos GLP-1, uno de los principales problemas que presentan actualmente estos fármacos.
En estudios realizados previamente con animales, ENV-308 consiguió mantener la pérdida de peso, preservar masa muscular y evitar el llamado efecto rebote después de retirar otros tratamientos adelgazantes. Ahora tendrá que demostrar que esos resultados pueden reproducirse también en seres humanos.
No sustituye al gimnasio
La expresión “gimnasio en una pastilla” ha disparado la atención sobre el medicamento, pero los propios datos disponibles obligan a poner freno a las expectativas.
ENV-308 no convierte una pastilla en sustituto del ejercicio físico, ni está aprobado todavía para tratar la obesidad. Lo que intenta es imitar una de las señales químicas que genera el organismo durante el ejercicio para actuar sobre el apetito y el metabolismo.
El medicamento continúa en fase experimental y deberá superar nuevas fases clínicas antes de que las autoridades sanitarias puedan valorar su autorización.
Otra vía frente a Ozempic y Mounjaro
La gran batalla de la industria farmacéutica ya no pasa únicamente por conseguir que una persona pierda peso, sino por lograr que no lo recupere cuando abandona el tratamiento.
Ahí quiere hacerse un hueco ENV-308. Su desarrollo plantea una estrategia diferente a la de los actuales GLP-1: una pastilla diaria destinada potencialmente a mantener durante más tiempo los beneficios obtenidos con la pérdida de peso y reducir el riesgo del conocido efecto rebote.
La promesa es enorme. La evidencia definitiva, sin embargo, todavía tendrá que esperar.
