El Gobierno quiere acelerar la respuesta en Ceuta. Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y responsable del mando único creado para gestionar la crisis migratoria, ha asegurado que la prioridad pasa ahora por identificar y filiar cuanto antes a las personas que todavía permanecen en la ciudad para poder iniciar los procedimientos de devolución correspondientes.
Torres sostiene que, de las decenas de miles de personas que entraron durante la crisis, una amplia mayoría regresó en las primeras horas, aunque todavía permanecen miles de migrantes en Ceuta. El ministro ha sido tajante: deberán abandonar el territorio quienes no tengan derecho legal a permanecer en España, quedando al margen de esas devoluciones quienes tengan reconocido el derecho de asilo y los menores cuya situación continúe pendiente de resolución.
El mando único prepara además un refuerzo policial y administrativo. Está prevista la llegada de nuevos efectivos de la Policía Nacional y de funcionarios especializados para agilizar los expedientes, las filiaciones y los procedimientos de asilo.
Torres ha advertido igualmente de que el Ejecutivo será “absolutamente intransigente” frente a quienes delincan o alteren el orden público. El objetivo, según ha explicado, es recuperar cuanto antes la normalidad en Ceuta, reforzar la seguridad y ejecutar las devoluciones con las garantías previstas en la legislación.
La hoja de ruta del mando único pasa ahora por tres prioridades: identificar, tramitar y devolver a quienes no tengan derecho a permanecer en España, mientras se incrementan los recursos humanos y materiales desplegados en la ciudad.
