Estados Unidos e Irán vuelven a cruzar fuego y elevan al máximo la tensión en Oriente Próximo

Estados Unidos e Irán han vuelto a intercambiar ataques en una nueva escalada que amenaza con abrir otro frente de máxima tensión en Oriente Próximo. Washington atacó posiciones iraníes en la isla de Larak, en pleno estrecho de Ormuz, mientras Teherán respondió con el lanzamiento de misiles contra instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses en Jordania.

El Gobierno estadounidense sostiene que la operación tenía como objetivo neutralizar lanzaderas y evitar posibles acciones iraníes contra la navegación en una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Irán, por su parte, ha advertido de que responderá a cualquier nueva ofensiva y asegura haber atacado bases vinculadas a Estados Unidos.

La tensión también se ha extendido a otros puntos del Golfo. Emiratos Árabes Unidos informó de la interceptación de un dron procedente de Irán, mientras la Guardia Revolucionaria iraní asegura haber derribado un dron estadounidense MQ-9 sobre el estrecho de Ormuz.

Donald Trump ha endurecido además su discurso y ha advertido de una respuesta contundente si continúan los ataques contra intereses norteamericanos. El temor ahora se centra en una escalada mayor que pueda afectar directamente al estrecho de Ormuz y al suministro internacional de petróleo.

Los mercados ya han comenzado a reaccionar. El precio del crudo ha vuelto a subir ante el temor de que el enfrentamiento entre Washington y Teherán termine comprometiendo una de las principales arterias energéticas del planeta.