El Servicio Canario de Salud y UGT Servicios Públicos han abierto una vía de negociación para intentar resolver el conflicto que afecta a médicos y facultativos del Archipiélago y evitar la huelga convocada para el próximo 23 de septiembre.
La Dirección de Recursos Humanos del Servicio Canario de Salud ha puesto sobre la mesa distintas mejoras salariales, mientras que UGT plantea una reforma más profunda del actual modelo de atención continuada. Una de sus principales reivindicaciones pasa por avanzar hacia la eliminación progresiva de las guardias de 24 horas y sustituirlas por jornadas más cortas que permitan mejorar el descanso de los profesionales sin que ello suponga una pérdida económica.
El sindicato sostiene que la presión asistencial y la carga acumulada durante las guardias hacen necesario revisar un sistema que considera cada vez menos sostenible. La propuesta contempla reducir las horas consecutivas de trabajo y elevar el precio de la hora de guardia para mantener las retribuciones.
Entre las medidas planteadas figuran la libranza de los viernes, garantizar una jornada de descanso cuando la salida de una guardia coincida con un festivo y que las guardias intersemanales comiencen a las 15.00 horas manteniendo el descanso posterior.
UGT también propone dividir las guardias de fines de semana y festivos en turnos de 12 horas, acompañados de mejoras económicas, con el objetivo de facilitar la incorporación de facultativos que actualmente no pueden asumir jornadas nocturnas o de 24 horas consecutivas.
La organización sindical reclama además mejorar los comedores y las zonas de descanso de los profesionales y estudiar incrementos en otros conceptos retributivos.
UGT ha valorado positivamente la predisposición mostrada por el Gobierno de Canarias y el Servicio Canario de Salud durante las conversaciones, aunque advierte de que cualquier acuerdo deberá incorporar una mejora sustancial de las condiciones laborales.
El sindicato defiende que la reforma no debe plantearse únicamente desde el punto de vista salarial, sino también como una fórmula para favorecer la conciliación, retener talento sanitario en Canarias y garantizar una atención más segura y de mayor calidad para los pacientes.
