El proyecto de reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria afronta un nuevo paso después de que tres empresas hayan presentado sus propuestas para ejecutar unas obras consideradas clave de cara al Mundial de 2030. El procedimiento vuelve a activarse tras quedar desierta la primera licitación, circunstancia que llevó al Cabildo de Gran Canaria a incrementar el presupuesto de 174,7 a 234,8 millones de euros.
El siguiente movimiento tendrá lugar el próximo lunes, 14 de septiembre, cuando la mesa de contratación se reúna para iniciar el análisis de las tres ofertas recibidas. Según ha comunicado el Cabildo, propietario del recinto, el plazo para presentar propuestas concluyó este viernes.
El presidente insular, Antonio Morales, y el consejero de Deportes, Aridany Romero, abordaron el estado de la licitación durante una reunión celebrada este viernes con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, y el máximo responsable de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, José Juan Arencibia. En el encuentro, los representantes del Cabildo trasladaron que la adjudicación podría producirse en noviembre, siempre que no se presenten recursos.
Morales ha defendido la importancia del proyecto y ha asegurado que, una vez finalizados los trabajos, el recinto se convertirá en «un hito arquitectónico para el futuro social, cultural, económico y deportivo de la isla», además de convertirse en una sede emblemática durante la celebración de la cita mundialista.
En la misma línea, Louzán ha valorado positivamente el avance de la actuación y ha señalado que «Gran Canaria está en el camino». El presidente de la RFEF también ha destacado que tanto el proyecto como su financiación «han dado un ejemplo de suma de voluntades y entendimiento institucional».
La financiación de los trabajos se repartirá entre cuatro administraciones y entidades. El Cabildo de Gran Canaria aportará 134 millones de euros, mientras que la Unión Deportiva Las Palmas contribuirá con 60 millones. El Gobierno de Canarias asumirá 25 millones y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aportará los 15 millones restantes.
El Cabildo considera la llegada de estas tres propuestas «un hito decisivo en el proceso de modernización de uno de los recintos deportivos más emblemáticos del archipiélago y consolida el compromiso de la institución insular con una infraestructura que responda a los estándares actuales de competición, seguridad y sostenibilidad».
La actuación contempla una transformación integral del estadio, con un rediseño del recinto desde sus cimientos que ha sido elaborado por el estudio L35 Architects. El presupuesto de ejecución material está fijado en 184,4 millones de euros. A esta cantidad se incorporan los gastos generales, el beneficio industrial y los impuestos, incluido el 7 % de IGIC aplicable en Canarias, hasta alcanzar los 234,8 millones de euros.
La cubierta será, además, la intervención con mayor peso económico dentro del proyecto. Su coste asciende a 93 millones de euros, lo que representa el 50,46 % del presupuesto de ejecución material. La nueva estructura permitirá cubrir todos los graderíos, proteger a los espectadores y mejorar las condiciones acústicas del estadio, al tiempo que pretende dotar al recinto de una imagen arquitectónica acorde con los grandes estadios deportivos europeos.
Por detrás de la cubierta se sitúan las actuaciones relacionadas con las estructuras de hormigón, presupuestadas en 22,3 millones de euros, equivalentes al 12,14 % de la ejecución material. Las cimentaciones y los muros supondrán otros 14,8 millones, un 8,04 % del total.
Estos trabajos permitirán abordar una de las principales transformaciones previstas: el incremento de la capacidad del estadio. El recinto pasará de los 32.418 espectadores actuales a 44.020, con unas condiciones estructurales adaptadas a las exigencias de seguridad establecidas por la normativa internacional.
