La UD Las Palmas volvió a encontrar la victoria en un momento importante de la temporada. El conjunto amarillo se impuso por 0-1 al Cádiz en el Nuevo Mirandilla gracias a un gol de Enrique Clemente en la segunda mitad y recupera así sensaciones después de varios partidos en los que no había terminado de encontrar continuidad.
No fue un triunfo brillante, pero sí sólido y necesario. Las Palmas supo manejar un encuentro incómodo, crecer con el paso de los minutos y aprovechar una de las acciones decisivas para llevarse tres puntos que le permiten ganar posiciones en la clasificación y volver a mirar de cerca la zona noble de Segunda División.
El gol llegó tras el descanso. Miyashiro probó fortuna, el guardameta rechazó y Clemente apareció atento para aprovechar la segunda jugada y enviar el balón a la red. Ese tanto terminó siendo suficiente para que los amarillos salieran de Cádiz con un triunfo de valor, especialmente por la necesidad de recuperar confianza y volver a sumar de tres.
La UD también supo sufrir cuando el partido lo exigió. El Cádiz intentó reaccionar en el tramo final, pero el equipo grancanario mantuvo el orden, protegió bien su ventaja y consiguió dejar la portería a cero, un aspecto importante para consolidar el crecimiento del conjunto.
La temporada es larga y todavía quedan muchas jornadas por delante, pero el equipo que preside Miguel Ángel Ramírez sigue dando pasos hacia el objetivo marcado: asentarse en la parte alta y llegar en condiciones de pelear por las seis primeras plazas, con el ascenso siempre en el horizonte.
No toca hacer cuentas definitivas ni mirar demasiado lejos. Segunda División exige regularidad, paciencia y capacidad para responder después de cada tropiezo. En Cádiz, Las Palmas reaccionó a tiempo, recuperó tres puntos y, sobre todo, volvió a colocarse en el camino que quiere recorrer durante toda la temporada.
El objetivo sigue intacto. Ahora toca mantener la línea, sumar con continuidad y seguir creciendo partido a partido.
