El artículo 349, escudo de Canarias para defender fondos propios en el nuevo marco europeo

El Gobierno de Canarias prepara una intensa agenda ante Madrid y Bruselas para que el próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 mantenga una ficha específica para las Regiones Ultraperiféricas. El Ejecutivo autonómico quiere evitar que los recursos se diluyan en grandes bolsas nacionales y reivindica el artículo 349 del Tratado de la Unión Europea como garantía de las singularidades canarias.

Canarias quiere llegar con una posición clara a la negociación del próximo gran presupuesto europeo. El Gobierno autonómico ha fijado como prioridad que el nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 reconozca de manera específica a las Regiones Ultraperiféricas y mantenga recursos propios vinculados a esa condición.

El argumento central será el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, la base jurídica que reconoce las singularidades estructurales de territorios como Canarias por su lejanía, insularidad, fragmentación territorial, reducida superficie y dependencia de determinados sectores.

Para el Ejecutivo regional, ese artículo no puede quedarse únicamente en una declaración política. Tiene que traducirse en financiación concreta, instrumentos específicos y capacidad para atender las particularidades del Archipiélago.

El temor de Canarias es que la nueva arquitectura presupuestaria europea termine centralizando una parte importante de los fondos en los Estados miembros y que sean posteriormente los gobiernos nacionales quienes decidan cómo repartirlos.

El Gobierno canario quiere evitar precisamente ese escenario.

La estrategia pasa por garantizar una ficha financiera propia para las RUP, mantener programas claramente identificables y asegurar que Canarias no tenga que competir en igualdad de condiciones con territorios continentales que no soportan los mismos sobrecostes.

Uno de los asuntos que más preocupa es el futuro del POSEI, fundamental para el sector primario canario. El Ejecutivo defenderá que mantenga una financiación específica, suficiente y diferenciada, evitando que termine diluido dentro de programas nacionales más amplios.

Canarias buscará además el respaldo del Gobierno de España y una posición coordinada con Francia y Portugal, países que también cuentan con territorios ultraperiféricos y comparten buena parte de estas preocupaciones.

La negociación será decisiva porque condicionará buena parte de la financiación europea durante siete años.

El mensaje del Ejecutivo regional es sencillo: Canarias no quiere perder peso, capacidad de decisión ni recursos en el nuevo reparto.

Y para defender esa posición tiene un instrumento jurídico de primer orden.

El artículo 349 será el escudo con el que Canarias acudirá a Bruselas para recordar que la ultraperiferia no es una excepción circunstancial, sino una realidad reconocida por Europa que también debe tener reflejo en el presupuesto.